Salir del ropero

Crítica Salir del ropero

Análisis

Película novel que pretende convertirse en una comedia de enredo. Las trabas que genera el guion dejan poco margen a un buen elenco, perdido entre golpes de efecto sin efecto.


Las buenas intenciones y los trabajos de los jóvenes que empiezan –con las dificultades habituales– su carrera en el mundo del largometraje, siempre producen en el espectador, y en el crítico, una indulgente simpatía. Sin embargo, pasados escasos minutos del visionado de Salir del ropero es muy difícil mantener dicha visión positiva ante el soberano ejercicio de infantilismo y simpleza que Ángeles Reiné nos ofrece. Ver deambular por la pantalla a Verónica Forqué y a Rosa María Sardá intentando sobrevivir al raquítico volumen con que se han descrito sus papeles y procurando añadir algo de originalidad a las múltiples secuencias repetidas no levanta en absoluto el ánimo sino que aumenta aún más la decepción.

El guion no tiene consistencia: ni en el ritmo caótico, lento y cansinamente reiterativo, ni en los diálogos simplistas, ni en el diseño de los personajes, donde se desperdicia una baza importante como es la de contar con las dos grandes protagonistas citadas, además de con una Candela Peña y un Álex O’Dogherty que podrían haber hecho maravillas si sus roles asignados se lo hubieran permitido. Y el resto tampoco se salva de la caricatura plana que, o resulta muy vista (caso de la familia de Stuart) o evoluciona de un modo torpe, inverosímil y desconcertante (como Eva o Jorge).

Como suele suceder, el gran problema de Salir del ropero reside en el guion. Quizá Reiné y su equipo confiaban en que el planteamiento del film y la pretendida bondad del mensaje de amor y tolerancia que querían transmitir eran suficientes para sostener su descalabrado libreto. Pero la superficialidad con la que se trata un tema controvertido, que incluso puede llegar a ser doloroso, unido a la escasa originalidad de su formulación, reincidente hasta la saciedad por medio de unas máximas que, por invasión, acaban convirtiéndose en soflamas, terminan por arruinar la propia intención de la película.

La directora, en su página personal, califica a Salir de ropero de “comedia de enredo”. La parte de comedia es dudosa, ya que hay poca gracia en sus escenas, algunas de las cuales producen verdadera vergüenza ajena. En lo de “enredo” ya acierta más, aunque solo sea por el empeño novel en introducir demasiadas tramas y luego enredarse, o más bien tropezar, con ellas. Escoceses, canarios, portugueses, abogados, banqueros, artistas alternativos, diferentes razas y religiones (copia sonrojante de Dios mío ¿pero qué te hemos hecho?), tolerancia, respeto, libertad, corrupción, convencionalismos sociales, bullying, arrepentimiento, y el empecinamiento absurdo, falso, poco profesional y desleal en usurpar la identidad del “Papa Paco”. Como para no enredarse.

Firma: Esther Rodríguez

ficha técnica

Director: Ángeles Reiné

Guionistas: Ángeles Reiné

Intérpretes: Alex O'Dogherty, Candela Peña, David Verdaguer, Ingrid García Jonsson, Mónica López, Rosa Maria Sardà, Verónica Forqué

Género: Comedia

País: España

Fecha estreno: 11/09/2020

Lenguaje: Coloquial

Público

+18 años

Valoración

Contenido

Humor

Acción

Violencia

Sexo

Cuando Eva acaba de prometerse con el heredero de una elitista y conservadora familia escocesa, se entera de que su abuela va a casarse con su amiga de la infancia. Consciente de que esa unión puede arruinar su boda, viaja a Lanzarote para intentar impedirla, a pesar del cariño que tiene a ambas ancianas.

Título original: Salir del ropero

País: España

Duración: 94'

Fecha producción: 2019

Distribuidora: Filmax

Color: Color

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