La muerte y la doncella 

Análisis

Es la nueva película tremendista de Roman Polanski, antaño cabeza de fila de la nueva ola polaca (El cuchillo en el agua), cineasta cosmopolita (Repulsión, La semilla del diablo, Chinatown) y ahora discutido como autor (Frenético, Lunas de hiel). Esta cinta está basada en la célebre pieza teatral de Ariel Dorfman, traducida a más de 30 idiomas y llevada con éxito a los escenarios mundiales. En Broadway, la dirigiría Mike Nichols, con Glenn Close, Gene Hackman y Richard Dreyfuss como el trío protagonista. Para su puesta en imágenes, Polanski (que antes se negaría llevar a las tablas, tarea que también combina con la de realizador) ha contado con un buen guión fílmico de Rafael Yglesias y del propio dramaturgo, así como con el notable trabajo interpretativo de Sigourney Weaver, Stuart Wilson y, especialmente, Ben Kingsley (Gandhi).

Rodada en exteriores de El Ferrol (Galicia), prácticamente sólo cuenta con esos tres personajes y en ningún momento pierde el ritmo ni cae en el teatro filmado, arrastrando dramáticamente al consternado espectador. La Muerte y la Doncella, que toma su título -como la obra escénica original- en el famoso cuarteto de Schubert, se refiere a la partitura que ponía el verdugo durante las 14 violaciones que sufrió la protagonista. Por eso, 15 años después de la caída del sistema, el encuentro de ambas víctimas (aunque ella nunca le vio la cara, afirma reconocerlo por su voz y el olor) rememora el pasado histórico y los traumas sufridos por la dictadura, de difícil curación en sus opositores y también para aquellos que colaboraron en la tortura más vil. De ahí que manifestara Roman Polanski: “La memoria colectiva es muy rara, y olvidamos demasiado rápido ciertas cosas. Borramos los errores cometidos, pero las víctimas que lo sufrieron no olvidan. Cuando era joven, me parecía que los horrores y las torturas pertenecían al territorio del pasado, y que la sociedad, en su avance de progreso, iría curándose paulatinamente de todas sus taras. Pero ahora he comprendido que no es así, y que, al fin y al cabo, nada cambia”.

Obviamente, la visión de Polanski está influida por el trauma que tuvo que sufrir de niño en el ghetto de Cracovia (su madre desapareció en un campo de concentración nazi, en donde sobrevivió su padre), además del brutal asesinato de su mujer, la actriz Sharon Tate, por la “familia Manson”. Sin embargo, la historia que cuenta tiene visos de realidad. Otra cosa serán los excesos violentos y eróticos que incurre visuales y verbales, que dejan acongojado al público aficionado a los temas crudos, pese a su fondo claramente denunciatorio. Aunque no menciona al país andino, el director polaco comentaba así su voluntad de expresión: “No quería situar la acción en un contexto concreto, porque no deseaba rodar una película política, sino darle una significación general más filosófica y metafórica”. Con todo, añadiría que sospechaba que bajo la tortura se “esconde la raíz del poder absoluto, que a menudo revela en la gente los lados de sí misma que nunca ha pensado que pudieran existir. Sin duda -concluye-, la presencia del mal”.

Firma: Redacció

ficha técnica

Director: -

Guionistas: Ariel Dorfman, Rafael Yglesias

Intérpretes: Ben Kingsley, Jonathan Vega, Krystia Mova, Sigourney Weaver, Stuart Wilson

Género: -

País: EE.UU.

Fecha estreno: 03/03/1995

Lenguaje: Coloquial

Público

+18 años

Valoración

Contenido

Humor

Acción

Violencia

Sexo

Chile, postdictadura del general Pinochet. Durante una noche tormentosa, en su casa de un acantilado del Pacífico, Paulina (antigua resistente, que está traumatizada por la tortura que recibió por el régimen militar), recibe nerviosa a su marido, Eduardo Escobar. Éste es un conocido jurista del país, que acaba de ser nombrado por el actual Gobierno presidente de la comisión investigadora de los crímenes contra los derechos humanos. Acompañado del doctor Roberto Miranda, Paulina cree reconocer en el amable médico a su antiguo verdugo. Y pronto se entabla un tremendo juicio y una lucha atroz entre víctima y presunto torturador, con Escobar como abogado de ambos.

Título original: Death and the Maiden

País: EE.UU.

Duración: 102'

Fecha producción: 1994

Distribuidora: Vértice 360º

Color: Color

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