Screamer, un arcade a toda velocidad que encantará a los fans de Need for Speed y Burnout.
La crítica del principiante
Si escuchamos el nombre Screamer y somos un poquito mayorcitos, es probable que nos venga al a cabeza un clásico de PC de los años noventa. Aquel título, muy en la línea de Ridge Racer, se ganó un lugar entre los aficionados a la velocidad gracias a sus intensas carreras y a sus súper coches. Ahora, nos llega un título con su mismo nombre, que busca recuperar aquella esencia, aunque con un estilo propio. ¿Preparados para pisar el acelerador?
A toda velocidad
Definir Screamer es muy sencillo: se trata de un arcade de velocidad rápido, intenso y con bastantes ideas propias que lo diferencian del resto. Su objetivo no es competir en pista con Gran Turismo, Assetto Corsa, Forza o Test Drive, sino ofrecer partidas espectaculares donde lo importante es la sensación de velocidad, los choques imposibles y la emoción constante, en la línea de los míticos Burnout o Need for Speed.
Una historia con mucha competición
Si hay un punto que nos ha llamado especialmente la atención es la modalidad principal, llamada El Torneo. Se trata de un modo historia con un estilo visual muy de anime en el que seguimos a diferentes pilotos que compiten en un campeonato lleno de rivalidades, alianzas y secretos.
La historia se nos cuenta como si fuera una novela visual, con algunos vídeos y bastantes conversaciones. Es cierto que este estilo hace que el ritmo sea algo irregular: carreras a toda velocidad y escenas de diálogo bastante pesadas… (aunque podemos saltarlas).
El argumento tiene un estilo claramente japonés, con unos personajes demasiado típicos: héroes súper “buenos”, rivales arrogantes hasta decir basta y antagonistas muy “malos”, cada uno con sus motivos para participar en el torneo.
Buscando un estilo propio
Cuando arrancamos el coche empieza lo más importante. Aquí todo es tremendamente arcade. El control, eso sí, es algo diferente a lo que estamos acostumbrados. Con la palanca izquierda movemos el coche y con el de la derecha, los derrapes. Aunque no resulta complicado, tendremos que adaptarnos a este estilo novedoso. Además, el cambio de marchas es semiautomático y, si le damos al botón en el momento correcto, recibiremos velocidad extra. Tampoco faltan los turbos y los coches para desestabilizar a los rivales, como en todo buen arcade se requiere.
Carreras para aburrir
Además de la historia principal, el juego incluye varios modos de juego extra como carreras arcade, contrarreloj, desafíos, etc. Junto a esto, disponemos de un multijugador online.
Un anime de carreras muy interesante
Como os decíamos al principio, uno de los puntos más llamativos del juego es su apartado visual. Le damos especial importancia porque no solo tiene que ver con la narrativa de la historia principal, sino también en las carreras. Todo tiene un estilo japonés/manga/anime muy marcado.
Lo mejor:
Intenso, rápido y adictivo.
Que tenga una historia interesante es algo que llama la atención en un juego de carreras.
Lo peor:
El problema es que la manera de presentar la historia se hace tedioso.
Conclusiones:
Screamer es un interesante juego de velocidad con un estilo muy arcade y muy anime que gustará a quienes busquen algo diferente. En lo esencial cumple de manera notable. La sensación de velocidad y la intensidad de las carreras son muy buenas y no nos dejarán respirar. Eso sí, aunque se agradece que busque su estilo propio, algunos elementos no nos han acabado de convencer. Es genial tener una historia interesante, pero es importante que esta sea ágil y que enganche.
Screamer es un arcade de velocidad que toma lo mejor de Need for Speed y Burnout y le aporta su estilo propio.