A Plague Tale reinventa su propuesta original con una entrega que encontrará aficionados y detractores a partes iguales.
La crítica del principiante
La saga A Plague Tale regresa con una nueva aventura que cambia bastante respecto a sus anteriores entregas. En esta ocasión nos ponemos en la piel de Sophia, un personaje que ya conocimos en A Plague Tale: Requiem, aunque no es necesario haber jugado a las anteriores entregas para disfrutar de esta nueva historia. ¿Preparados para vivir una nueva epopeya?
Una aventura diferente
Resonance: A Plague Tale Legacy es una precuela que nos lleva hasta el año 1333. Sophia es todavía una niña cuando comienza una historia marcada por unos experimentos que acabarán provocándole extrañas visiones.
Nuestra protagonista acabará llegando a una isla relacionada con el mito del Minotauro y allí comenzaremos a descubrir los secretos que esconden tanto este lugar como su propio pasado. La historia nos ha gustado mucho y tiene algunos giros y misterios interesantes y, aunque algunos personajes secundarios podrían estar mejor desarrollados. Eso sí, el argumento nos mantiene enganchados.
Uno de los puntos que más nos ha gustado es la relación entre Sophia y Lenni, su compañera de aventuras. Sus conversaciones y la manera en que se ayudan durante el viaje recuerdan a los primeros juegos de la saga.
Puzles por todas partes
Una de las grandes diferencias respecto a los anteriores A Plague Tale está en la importancia de los puzles. La Isla del Minotauro está llena de mecanismos, puertas, trampas, palancas y otros elementos que tendremos que utilizar para poder avanzar.
Sophia, además, cuenta con una especie de esfera que sirve para activar diferentes mecanismos y que va mejorando conforme avanzamos. Los rompecabezas no son especialmente complicados, pero algunos nos harán pensar más de la cuenta. Por si no damos con la tecla, disponemos de un sistema de pistas que podemos utilizar cuando lo necesitemos, aunque no es obligatorio.
También tendremos que escalar, saltar, utilizar una tirolina o pedir ayuda a Lenni para alcanzar determinados lugares, siendo la cooperación entre ellas esencial para avanzar.
Más acción, menos sigilo
Otro de los cambios de esta nueva entrega es el cambio del sigilo por la acción. Resonance apuesta por unos combates mucho más frecuentes. Sophia puede atacar, esquivar, bloquear y hasta utilizar objetos del escenario para enfrentarse a sus enemigos. Las peleas no son especialmente difíciles al, pero resultan bastante espectaculares.
Además, conforme avance la aventura, nuestra protagonista irá mejorando. Como pasa en otros juegos, contamos con un sencillo árbol de habilidades y diferentes objetos que mejoran poco a poco nuestras capacidades. Todo muy en la línea de lo visto en clásicas aventuras con toques de juego de rol.
Lo cierto es que, aunque el juego resulta divertido, sentimos que se ha perdido la esencia de la saga y esa sensación de debilidad y tensión a la que nos tenía acostumbrados.
Un escenario de lo más colorido
Si hay algo que nos ha dejado alucinados son los escenarios. La Isla del Minotauro está repleta de construcciones gigantescas, costas, mecanismos y restos de una antigua civilización. Todo está repleto de colores, detalles y vida.
Lo mejor:
Los puzles y la exploración.
La relación de cooperación entre Sophia y Lenni.
El combate, sencillo pero resultón.
Lo peor:
Pierde la esencia de los juegos originales.
Conclusiones:
Resonance: A Plague Tale Legacy es una notable aventura de acción que se aleja de sus predecesores para ofrecernos una aventura mucho más centrada en los combates, los puzles y la exploración. El cambio puede sorprender a quienes esperábamos otra aventura de sigilo, pero funciona bien.
Aunque pierde parte de la originalidad y del encanto que nos cautivó en las dos primera entregas, lo cierto es que tanto la historia de Sophia como los misterios de la Isla del Minotauro hacen de esta entrega, una aventura interesante, eso sí, ahora para un público más adulto.
La nueva entrega de la saga A Plague Tale nos propone una nueva experiencia, basada en la acción, la exploración y con un entorno tanto rico como inexpugnable.