Os damos la bienvenida al universo de Hot Wheels con un videojuego tan arcade como divertido.
La crítica del principiante
Los míticos Hot Wheels vuelven a nuestras consolas con una nueva entrega que cambia por completo la fórmula de sus anteriores juegos. Si Hot Wheels Unleashed y su secuela apostaban por carreras en circuitos cerrados, Hot Wheels Infinite Rush da un paso más y nos lleva a un enorme mundo abierto. Cuatro islas diferentes, cientos de actividades, saltos imposibles y, por supuesto, un montón de coches de juguete nos esperan en esta nueva aventura sobre ruedas. ¡3, 2, 1… a correr!
Un mundo por descubrir
Hot Wheels Infinite Rush cambia las carreras cerradas por cuatro grandes islas temáticas que funcionan como un enorme mundo abierto. En ellas podemos conducir libremente, buscar coleccionables, participar en carreras, realizar acrobacias o encontrarnos con rivales a los que podremos perseguir para hacernos con sus coches. En esencia, recoge el estilo que ya hemos visto en sagas como Forza o Need for Speed.
Cada isla tiene su propia ambientación y cuenta con una especie de jefe final al que tendremos que derrotar después de completar diferentes pruebas. Para conseguirlo, tendremos que superar los desafíos principales, que son los que aportan un hilo conductor al juego.
Como resultado, estamos ante un juego repleto de vida y cosas por hacer. Incluso nos parecerá demasiado al principio de todo. Es cierto que realizar algunas actividades secundarias no resultará especialmente emocionante, pero son un añadido que da mucha vida al juego.
Coleccionando coches
Como no podía ser de otro modo, uno de los grandes atractivos de Hot Wheels Infinite Rush vuelve a ser su enorme colección de vehículos. Tenemos más de 150 coches diferentes y, además, se han dividido en cuatro clases que hacen que cada uno tenga una forma de conducir diferente.
Así, por ejemplo, los versátiles son los más equilibrados, los titanes destacan por su resistencia, los coches de derrape están pensados para hacer grandes derrapadas y los bólidos apuestan por la velocidad punta. Con todo, es importante saber qué coche elegir, porque dependiendo del tipo de actividad, nos interesará más uno u otro.
En lo jugable, el juego mantiene el estilo arcade tan característico de la saga. Ni es el juego de conducción más realista del mercado, ni tampoco lo necesita. Al fin y al cabo, seguimos conduciendo juguetes de Hot Wheels.
Saltos, derrapes y carreras
Aunque el mundo abierto es la principal novedad, las carreras siguen teniendo mucho peso. Podemos participar en competiciones clásicas, desafíos de derrape, pruebas de eliminación y otras modalidades que buscan que no estemos siempre haciendo lo mismo. Además, las islas están llenas de las características pistas naranjas de Hot Wheels en las que encontraremos rampas, bucles y saltos imposibles. También se mantiene el conocido editor de circuitos de las anteriores entregas.
Diversión para todos
Si preferimos jugar acompañados, Hot Wheels Infinite Rush ofrece varias posibilidades. Podemos disfrutar de partidas locales con hasta cuatro jugadores a pantalla partida y también disputar partidas online.Es una opción que encaja perfectamente con el estilo de la saga. Las carreras son rápidas, fáciles de entender y no necesitamos ser unos expertos al volante para pasarlo bien.
Lo mejor:
El salto al mundo abierto.
La variedad de coches y sus diferentes clases.
Las cuatro islas y sus circuitos llenos de saltos.
Lo peor:
Algunas actividades secundarias resultan algo aburridas.
El editor de circuitos no cambia demasiado respecto a las anteriores entregas.
Conclusiones:
Hot Wheels Infinite Rush da un cambio importante a la saga, innovando lo necesario para sorprendernos una vez más. El mundo abierto nos permite disfrutar de cuatro islas llenas de carreras, saltos, derrapes y actividades. Es cierto que durante las primeras horas puede abrumar un poco, pero cuando nos centramos en los desafíos principales descubrimos un juego divertido y muy completo. Si os gustan los Hot Wheels y los juegos de velocidad arcade, aquí tenéis una nueva pista por la que acelerar.
Un videojuego tan arcade como divertido. Llega la nueva entrega de Hot Wheels, esta vez con un mundo abierto gigantesco por descubrir.