Una aventura sencilla y simpática dirigida a los más peques.
La crítica del principiante
Bluey sigue siendo una de las series infantiles más populares de los últimos años y, con Bluey’s Quest for the Gold Pen, vuelve a dar el salto a los videojuegos. En esta ocasión acompañamos a Bluey y a su familia en una aventura completamente nueva que apuesta por la exploración y los pequeños desafíos, con una propuesta pensada especialmente para los más pequeños de la casa.
Una aventura para empezar a jugar
Esta simpática aventura nos lleva a recorrer distintos mundos creados a partir de los dibujos de Bluey y su familia. A medida que avanzamos tendremos que encontrar el bolígrafo de oro mientras superamos obstáculos, resolvemos pequeños puzles y recogemos distintos objetos repartidos por los escenarios.
Desde el principio queda claro que el juego quiere enseñar las mecánicas básicas de una forma sencilla. Los controles son fáciles de aprender y los primeros pasos están guiados para los más pequeños, permitiendo que los niños puedan familiarizarse poco a poco con este tipo de aventuras.
Explorando y aprendiendo
Uno de los aspectos que más nos ha gustado es la libertad para recorrer cada mundo. Podemos movernos con tranquilidad, buscar objetos coleccionables y descubrir nuevos caminos mientras utilizamos diferentes herramientas que aportan algo de variedad a la aventura.
Aunque completar todos los desafíos no es obligatorio para seguir avanzando, sí supone un extra para quienes quieran explorar cada escenario con más calma. Quizás en algún momento los más pequeños necesiten ayuda de un mayor, pero lo cierto es que es un juego muy amable y fácil de jugar.
Reflejando el encanto de la serie
El juego mantiene el encanto de la serie de televisión, con escenarios que parecen dibujados a mano y un estilo muy colorido. También ofrece una duración adecuada para el público al que va dirigido, además de motivos para volver a explorar los escenarios una vez terminada la aventura.
Eso sí, hemos echado de menos una modalidad cooperativa que permitiera compartir toda la experiencia con otro jugador, algo que habría encajado muy bien con el espíritu familiar de Bluey.
Lo mejor:
Una opción ideal para los más pequeños.
Mundos variados que invitan a explorar.
Mantiene el encanto de la serie.
Lo peor:
La ausencia de un modo cooperativo.
Hacen falta más variedad de retos.
Conclusiones:
Bluey’s Quest for the Gold Pen es un título pensado para que los niños descubran una aventura sencilla y con todo el encanto de la serie. Aunque algunos desafíos pueden resultar muy básicos, el conjunto ofrece una experiencia muy recomendable para disfrutar en familia.
Bluey protagoniza un nuevo videojuego sencillo, divertido y muy enfocado al público infantil.