Una aventura cargada de acción y exploración en un contexto de fantasía medieval.
La crítica del principiante
Blades of Fire es la última propuesta de Mercury Steam, uno de los estudios españoles más reconocidos de todos los tiempos. Tras los excelentes Metroid Dread o Castlevania Lords of the Shadows, nos llega ahora una aventura nueva, que arriesga para hacerse con un nombre propio. ¿Lo conseguirá?
Una historia medieval de lo más épica
La trama de Blades of Fire comienza cuando, en la coronación de la reina Nerea, esta lanza un hechizo que convierte todo el acero del reino en piedra, dejando indefensa a la población mientras que su ejército conserva sus armas intactas. De este modo, todo el mundo queda indefenso frente a la tiranía de la reina.
En medio de ese panorama desolador entramos nosotros, Aran de Lira, un herrero que tiene la capacidad de devolver la vida al metal y forjar nuevas armas. En nuestro viaje nos acompañará Adso, un joven que es nuestro apoyo y guía durante el juego.
A partir de ahí se inicia una gran aventura por restaurar la paz del reino. Como podéis imaginar, la historia es de lo más épica, si bien pasa por puntos en los que se diluye. Tiene momentos interesantes y algunos giros de guion llamativos, pero da la sensación de que estira demasiado el chicle innecesariamente.
Forjando nuevas armas
Uno de los puntos que más nos ha gustado de Baldes of Fire es su sistema para forjar armas. A diferencia de otros juegos de acción, que se basan en el típico árbol de habilidades que completamos cuando subimos de nivel, en Blades of Fire el progreso depende en gran medida de las armas que creamos nosotros mismos.
Para ello, primero tenemos que desbloquear los diseños y, después, elegir cada pieza del arma. Cada elemento es importante. Por ejemplo, con unos ganamos fuerza, pero perdemos durabilidad. No se trata simplemente fabricar algo más fuerte y mejor, sino entender qué necesitamos en cada momento.
Aventura con mucha acción
Aunque en el juego hay exploración, la acción es primordial. Los combates son más tácticos que espectaculares. No se trata de encadenar combos infinitos y rápidos, sino de medir cada golpe. Las peleas son lentas y tensas, y nos obligan a estudiar al enemigo. Aunque interesante, a veces se puede hacer algo tedioso.
En cuanto a la exploración, resulta muy interesante. Al principio tenemos caminos bloqueados que abriremos conforme avancemos, por lo que tendremos que recorrer el mapa varias veces. Explorar vale la pena porque muchas mejoras dependen de lo que encontremos.
Por último, hay que destacar que Blades of Fire es un juego que funciona muy bien visualmente. Sin ser puntero, refleja muy bien una sociedad medieval oscura, destruida, pobre, sucia… aunque tiene puntos de mejora, como las animaciones.
Conclusiones:
Blades of Fire es una interesante aventura de acción ambientada en un mundo de fantasía medieval. Pese a que pueda parecer una propuesta ya vista, Mercury Steam buscan diferenciarse de otros juegos con un sistema de creación de armas que marca todo el juego. Pese a que funciona bien, tiene algunos puntos de mejora, como una historia que pierde interés por alargarla demasiado.
En cuanto al contenido, estamos ante un juego +18 tanto por su propuesta centrada en la acción como por la crudeza de esta. Asimismo, acompañan palabras malsonantes y un sistema de juego pausado, más enfocado al público adulto.
Blades of Fire aúna acción realista y exploración sin guía en un título muy interesante para mayores de 18.