Se acaba el curso y llegan las esperadas vacaciones de verano. Dos meses por delante para descansar, disfrutar del tiempo libre y desconectar de la rutina. Es normal que, con tantas horas disponibles, los videojuegos se conviertan en una de las actividades favoritas de muchos niños y adolescentes. Y no hay nada de malo en ello.
Sin embargo, el verano también es una oportunidad para hacer deporte, salir con amigos, leer, ir a la piscina o disfrutar de planes en familia. Encontrar un equilibrio entre todas estas actividades será la mejor manera de aprovechar las vacaciones.
Durante el verano los horarios cambian y los niños suelen pasar más tiempo en casa. Esto hace que aumenten las horas frente a las pantallas y, en consecuencia, también el tiempo dedicado a los videojuegos. Por eso es importante establecer unos límites razonables.
Afortunadamente, las principales consolas actuales, como Nintendo Switch 2, PlayStation 5 o Xbox Series, incorporan herramientas de control parental que permiten gestionar tanto el tiempo de juego como el acceso a determinados contenidos.
No se trata de prohibir jugar, sino de integrar esta afición dentro de un ocio variado. Un rato de consola puede ser un buen premio después de haber leído un libro, realizado alguna tarea o disfrutado de una mañana al aire libre.

No todos los videojuegos están pensados para todos los públicos. Antes de comprar un título conviene comprobar si es adecuado para la edad del niño y conocer qué tipo de contenidos incluye. El sistema PEGI sigue siendo una referencia muy útil, ya que indica la edad recomendada y avisa de la presencia de determinados elementos, como violencia, lenguaje inapropiado o compras integradas.
Además, hoy en día es muy sencillo informarse antes de decidir. Podemos consultar análisis especializados, ver vídeos de partidas o incluso probar algunas demostraciones gratuitas. Compartir ese momento con nuestros hijos también nos ayudará a conocer mejor sus gustos e intereses.
Muchos de los juegos actuales permiten jugar con personas de cualquier parte del mundo. Esta posibilidad hace que la experiencia sea más rica y divertida, pero también requiere cierta supervisión.
Es importante saber con quién juegan nuestros hijos y recordarles que nunca deben compartir información personal con desconocidos. Del mismo modo, conviene estar atentos a los grupos de chat de algunos videojuegos. Igual que sucede en otros ámbitos de Internet, pueden aparecer situaciones de falta de respeto o incluso casos de ciberacoso.
Mantener una buena comunicación en casa sigue siendo la mejor herramienta para prevenir este tipo de problemas.

Los videojuegos también pueden convertirse en una actividad para compartir en familia. Existen numerosas propuestas para todas las edades que favorecen la comunicación y permiten pasar un buen rato juntos.
Además de divertirnos, jugar con ellos nos ayudará a comprender mejor qué les gusta, cómo se relacionan y de qué manera utilizan esta forma de ocio.
Durante el verano es fácil perder las rutinas. Precisamente por eso conviene acordar unos horarios flexibles, pero claros. Habrá días en los que podamos jugar más y otros en los que las excursiones, las vacaciones o los planes familiares ocupen ese tiempo.
Lo importante es que los videojuegos formen parte del ocio, pero no se conviertan en la única alternativa.

Bluey ‘s Quest for the Gold Pen es una aventura muy accesible para quienes están empezando a jugar. Mario Kart World ofrece carreras rápidas y divertidas, perfectas para compartir en familia. También son muy recomendables Super Mario Bros. Wonder, Kirby y la tierra olvidada, Animal Crossing: New Horizons o cualquiera de los juegos de LEGO, como LEGO Batman o LEGO Horizon Adventures, propuestas que combinan diversión, exploración y creatividad.
Donkey Kong Bananza apuesta por la exploración y las plataformas, mientras que Split Fiction propone una aventura cooperativa ideal para jugar con amigos. Tampoco podemos olvidarnos de Minecraft, The Legend of Zelda: Echoes of Wisdom, EA Sports FC 26 o Super Mario Party Jamboree, títulos que ofrecen muchas horas de diversión.
Quienes busquen experiencias más adultas encontrarán grandes opciones en Assassin ‘s Creed Black Flag Resynced, 007: First Light o Forza Horizon 6. Además, merece una mención especial Clair Obscur: Expedition 33, uno de los grandes fenómenos del último año y una propuesta de rol tan exigente como fascinante.
En definitiva, los videojuegos pueden ser una excelente forma de entretenimiento durante las vacaciones si sabemos utilizarlos con sentido común. Como ocurre con cualquier otra actividad, un uso equilibrado y el acompañamiento de los padres son las mejores herramientas para disfrutar de este ocio de una manera saludable y enriquecedora.
Firma: José Carlos Amador