Vienna blood

Crítica Vienna blood

Análisis

Las aventuras de un inspector y un médico que colabora con él pueden parecer una imitación de las del conocido Sherlock Holmes. Sin embargo, su fotografía y la singularidad de la pareja permiten que pueda brillar por sí sola.


Vienna blood es el título de la segunda novela de la saga Liebermann Papers, de Frank Tallis en la que se basa este producto del catálogo de Movistar+. Probablemente, el cartel y su inicio –un asesinato, una pareja que investiga, una ciudad plomiza– evoquen inevitablemente al famoso detective de Arthur Conan Doyle. Pero la serie está tan bien hecha que atrae por sí misma.

Procedimentalmente no destaca con respecto a sus semejantes –que, a día de hoy, son muchas– y está bastante cuidada. Una de las cosas en las que más deslumbra es en su impresionante fotografía de la ciudad de Viena y su gran recreación de escenarios a principios del siglo XX.   

El punto de originalidad lo proporcionan sus dos protagonistas: el seco inspector Rheinhardt y el doctor Liebermann, un médico residente judío, alumno de Sigmund Freud. La relación entre ambos es entrañable y se vuelve adictiva a medida que evoluciona. Su encontronazo inicial va transformándose poco a poco en una colaboración imprescindible para los dos. Además, resulta muy interesante cómo el policía es también objeto de estudio del psiquiatra que, inicialmente, solo quería observar perfiles psicológicos de criminales. Este joven estudiante de medicina, al estar en un ambiente antisemita y que se opone a los descubrimientos de Freud, tiene que enfrentarse al mundo además de a los asesinos.

La producción consta de tres episodios de hora y media en los que se proponen crímenes cuya investigación empieza y acaba en esa duración. No obstante, la plataforma ha decidido dividirlos en dos partes de 45 minutos de manera que haya seis en vez de tres. Por otro lado, aunque cada caso sea independiente, sí hay un pequeño hilo conductor –sobre las vidas personales de los personajes– que conecta los capítulos.

En resumen, Vienna blood es una propuesta típica pero que aporta alguna novedad. Su fantástica técnica y su carismática pareja protagonista permiten que el espectador acabe la temporada olvidándose de su parecido con Sherlock Holmes y sustituyendo la frase “elemental, querido Watson” por “bienvenido al caso”, la recurrente expresión del dúo. Y, por supuesto, su agridulce final deja con ganas de más.

Firma: Patricia Amat

ficha técnica

Género: Serie

Subgénero: crimen, Misterio

Año: 2019

Cadena: Movistar+

Intérpretes: Charlene McKenna, Conleth Hill, Jessica De Gouw, Jürgen Maurer, Luise von Finckh, Matthew Beard

Presentador: -

Público

+16 años

Valoración

Contenido

Humor

Acción

Violencia

Sexo

El inspector Rheinhardt lleva tiempo sin resolver un caso y, además, le han encargado que acoja en su investigación a un joven médico residente. El chico tan solo quiere observar el perfil psicológico de un criminal pero acaba ayudando al agente en sus pesquisas.

Título original: Vienna Blood

Creador: Steve Thompson

Director: Robert Dornhelm, Umut Dag

Guión: -

Productora: Endor Productions, MR TV-Film

Duración: 90’

País: Austria, Reino Unido

Temporada: 1

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