Ben Vanstone escribe una adaptación de la novela de Amor Towles que conmueve por la elegancia y el humanismo que definen a su protagonista, genialmente interpretado por Ewan McGregor.
Ambientada en la Rusia de 1917, la historia sigue al conde Aleksandr Ilich Rostov, obligado a despedirse de su vida aristocrática. Por haber escrito un poema prorevolucionario, su “castigo” no es la ejecución, sino pasar el resto de sus días confinado en el lujoso Hotel Metropol, en pleno centro de Moscú. Allí, además del duelo por lo que le arrebatan, deberá enfrentar a sus enemigos comunistas con buen humor. Sin embargo, en medio de la hostilidad, el sufrimiento y la soledad, Aleksandr descubre insospechados destellos de esperanza, gozo y conexión que, desde el despojo, lo conducirán a construir la mejor versión de sí mismo.
Basada en la novela homónima de Amor Towles, esta miniserie, escrita por Ben Vanstone, retrata los años posteriores a la revolución bolchevique en Rusia, cuando el régimen comunista consolidaba su poder. Con un ritmo contemplativo, no falta la acción ni el suspense; tampoco el romance ni la amistad; y el paso del tiempo deja ver la evolución de los personajes. El guion está muy bien aquilatado, y las actuaciones de los protagonistas son sublimes: Ewan McGregor encarna una personalidad resiliente, alegre y elegante que, incluso en medio de la oscuridad, deja entrever el buen corazón del protagonista; Mary Elizabeth Winstead realiza un trabajo delicadísimo, mostrando la transformación de una actriz centrada en su ego a una mujer que pone el amor por encima de todo; y Alexa Goodall brilla como la pequeña Nina, símbolo del primer rayo de luz para Aleksandr.
El visionado de Un caballero en Moscú merece realmente la pena. La historia transforma al espectador, no solo por su solidez narrativa, sino también por la belleza visual de cada plano: los colores, los encuadres y la expresividad de los rostros, acompañados de una banda sonora contenida y refinada. Esa misma elegancia, que vertebra el guion, simboliza al caballero: frente a la injusticia y la adversidad, la elegancia y la alegría se convierten en sus armas de libertad, con las que ayuda a los huéspedes y a los empleados del hotel, pero también a los niños indefensos y al club de los desesperados, ganándose el amor y la amistad, incluso de sus propios enemigos. Todo sucede dentro del Metropol; no hacen falta tramas externas para que la miniserie gane fuerza y encanto.
Firma: Rocío Montuenga
Tras la Revolución rusa de 1917, el conde Aleksandr Ilich Rostov es arrestado y despojado de su antigua vida aristocrática, condenado a pasar el resto de sus días confinado en el Hotel Metropol de Moscú. Mientras el régimen soviético impone su férreo control, Aleksandr aprende a rehacerse a sí mismo, descubriendo que incluso en el encierro pueden emerger la amistad, el amor, la esperanza y una profunda valentía.