Una nueva operación de tráfico de armas pone en jaque la paz en Colombia. Intrigas, conspiraciones y juegos de poder en este thriller que sigue la estela de la novela de John Le Carré.
En 2016 pudimos ver la adaptación de la novela de John le Carré en un formato de miniserie de seis capítulos. Diez años después, se recoge la trama y se la estira. Esta vez no hay novela en la que basarse, pero sí unos personajes interesantes y David Farr, su creador, que sigue acertadamente al frente del relato.
El universo ambiguo, de dudas, sospechas, tensión y angustia, al que tanto recurre Le Carré en sus libros, se mantiene en esta segunda entrega. No obstante, el guion también se enreda con nombres, organizaciones y jerarquías y, de esta forma, crea más confusión de la deseada.
Con todo, el grueso de la misión es sencillo y los detalles, al final, pueden ser prescindibles para una parte de su audiencia. Igualmente, si el espectador es amante de las grandes conspiraciones y el thriller efectista, sin duda, El infiltrado le atrapará como un imán.
La serie conserva de su predecesora esa filmación cuidada en sus planos y sus escenarios, los personajes multicapa y un guión siempre en movimiento. Y, además, nos vuelve a regalar grandes interpretaciones del reparto protagonista. Aunque tampoco abandona la exposición de violencia, del consumo de drogas y alcohol y sus desinhibidas consecuencias en un ambiente de lujo y excesos. Y, en esta ocasión, se apuesta más por la acción que por la introspección.
Esta coproducción entre EE.UU. y Reino Unido, que no escatima en viajes que atraviesan continentes, paisajes y culturas, pertenece a esos títulos adultos con los que disfrutar. Una historia poco creíble pero muy solvente con un desenlace que pronostica una pronta y necesaria tercera temporada.
Firma: Mar Pons
Han transcurrido nueve años desde que Jonathan Pine (Tom Hiddleston) acabara con la operación de tráfico de armas de Richard Roper (Hugh Laurie). Estos años, Roper los ha pasado prisionero en Siria. Mientras, Pine ha cambiado de nombre y se ha integrado en la unidad de vigilancia de la Inteligencia británica.
Cuando, una noche de vigilancia nocturna, el espía reconoce a un ex mercenario de Roper en Londres decide investigar por su cuenta. A pesar de que ha estado presente en la certificación de la muerte de Roper, Pine sabe que el legado del traficante está detrás de esta inesperada aparición. Para llegar al fondo del asunto, viajará a Colombia a conocer al nuevo cabecilla de la operación, Teddy Dos Santos (Diego Calva).