Una comedia romántica turca en la que se respira aire fresco. Amar, perder enriquece la fórmula contemporánea del amor y pone en valor el sacrificio y la renuncia.
La traducción literal del título original, Ayrilik da Sevdaya Dahil, es La separación es también parte del amor. Con esta frase se resume esta comedia con tintes dramáticos. En ocho capítulos la serie relata una historia de amor imposible y un complejo camino de redención.
Lo bonito de las series de procedencia turca es que, generalmente, en sus argumentos se aprecian valores desaparecidos en otros productos que nos llegan, tanto europeos como americanos. En esta ocasión, el deber, la familia, la lealtad, los compromisos adquiridos y el perdón forman parte del drama que nos ocupa. Y, por fin, un vocabulario que no recurre a la pobreza reinante.
Con un sello claramente humorístico, esta ficción juega con su audiencia. Cada inicio de capítulo nos da las claves del guion que vamos a ver y nos adelanta las herramientas cinematográficas que se utilizan para seducirnos. Por otro lado, también los personajes encarnan a guionistas que escriben la historia que su audiencia recibe. Un original juego de roles que singulariza esta propuesta.
Además, a pesar de la dramática situación que muestra, el relato sabe vestirse de comicidad, de alegría y de color. Lo consigue a través de sus escenarios llenos de viveza y romanticismo pero, también, gracias al carácter de sus personajes, a su forma de entender la vida y a la candidez generalizada. En Amar, perder hasta los “malos” parecen de cuento.
Así, podemos pasar un rato en tierras turcas y disfrutar de sus gentes y sus costumbres. Y mientras, acompañamos a sus personajes en esta fábula que devuelve al concepto de amor palabras como renuncia, moral o voluntad. Unos términos que quizá no componen el final feliz para un entretenimiento audiovisual pero que, sin duda, dan fuerza a la historia y forman parte de la vida real.
Esta entrega deja varios cabos sueltos y secretos por descubrir, con lo que se le presupone una segunda temporada. Veremos.
Firma: Mar Pons
Afife es guionista, pero hace tiempo que no consigue vender una buena idea a la cadena de televisión. Con un éxito de antaño, Afife y su equipo, Defne y Baturay, buscan repetir la hazaña sin lograrlo, por ahora.
Mientras tanto, Afife regenta el restaurante que tienen en la planta baja de la casa donde vive con su madre y con su hermano menor. Sin embargo, una deuda contraída por la madre de Afife con unos prestamistas de dudosa reputación pone en peligro la supervivencia del restaurante.