La 10 ª edición del BCN Film Fest ha tenido lugar, como cada año, en torno a la festividad de Sant Jordi, el día del libro y las rosas, en la que Barcelona se viste de flores y literatura. Del 16 al 24 de abril, los críticos de Contraste casi hemos vivido en el barrio de Gracia durante nueve días de intenso cine en los Verdi.
Una edición marcada por la diversidad de estilos y géneros, en la que la sección oficial ha estado especialmente reñida. El premio del palmarés a mejor película ha sido finalmente para La isla de Amrum de Faith Akin, un drama histórico sobre el camino hacia la madurez de un niño en una isla alemana en el ocaso de la Segunda Guerra Mundial.

El festival se inauguró con Viaje al país de los blancos, el recorrido real y emocional de un joven migrante de Ghana hasta Barcelona, basado en la historia de Ousman Umar. Dentro de la sección oficial han destacado títulos como el documental musical sobre los Hombres G Los mejores años de nuestra vida o propuestas como The Choral, Las chicas de Praga y Primavera (premio a mejor montaje), tres dramas con la música y los coros como telón de fondo; producciones españolas como Hermanos; o propuestas intimistas como Pálida luz en las colinas, adaptación de Kazuo Ishiguro sobre una escritora que rememora la vida de su madre en el Nagasaki de los años 50.


Por su lado, las historias paternofiliales han estado presentes en producciones como El anfitrión, protagonizada por Willem Dafoe y Carlos Cuevas; Love Me Tender, protagonizada por Vicky Krieps; Solomamma, centrada en la maternidad en solitario, que se ha llevado el premio a mejor guion, mejor actriz protagonista y el de la crítica; o Rosemead, sobre una madre volcada en su hijo diagnosticado con esquizofrenia. Asimismo, otros títulos fuera de competición también han abordado la salud mental, como las españolas Corredora y Un hijo.
Paralelamente, la comedia romántica con toques fantásticos se ha visto representada por You Found Me; Pietro Marcello ha presentado Eleonora Duse, la divina, un poético biopic; Magallanes y Palestina 36 han transportado al espectador a distintos contextos del pasado; y también ha habido cabida para los thrillers con Unidentified, en el que un joven investiga la identidad de una adolescente hallada sin vida en el desierto, o Mallorca Confidencial, un apagado thriller ambientado en el mundo de las drogas, las mafias y los chanchullos de la isla baleárica.

En el terreno de la comedia se han proyectado las españolas Cada día nace un listo, Casi todo bien, la feel good movie Cowgirl o la francesa El placer es mío. Asimismo, ha tenido su espacio la comedia negra con Morir no siempre sale bien. Y en el universo del anime, A New Dawn se ha convertido en la joya visual del festival, además de marcar la ópera prima de Shinomiya Yoshitoshi.
El festival también ha acogido documentales como The Ozu Diaries, Por qué no escribo nada, sobre Carmen Laforet, que ha logrado el premio a la mejor música, y Homenatge a Catalunya.


No han faltado clásicos imprescindibles como Un taxi en Tokio, una dramedia intimista y contemplativa del prolífico director japonés Yōji Yamada; o Encadenados, de Alfred Hitchcock, cuya icónica imagen —el abrazo entre Ingrid Bergman y Cary Grant— ha representado esta edición, acompañando además el inicio de los pases de prensa.
Como cierre, el festival ha rendido homenaje al propio Hitchcock con Asesinato en la 3ª planta, de Rémi Bezançon, una comedia que mezcla crimen y misterio y que ha sido muy bien recibida por la crítica. En definitiva, una edición marcada por el buen cine y el ambiente primaveral de la ciudad.
Firma: Rocío Montuenga