Trash, ladrones de esperanza

Análisis

Andy Mulligan publicó Trash en 2010. En él, como el resto de sus libros, ha volcado el impacto que le produjeron sus años de profesor de inglés y teatro en India, Brasil, Vietnam, Filipinas y también Reino Unido. La infancia, en un entorno hostil, parece ser uno de sus contextos favoritos.

De convertir sus páginas en material para la gran pantalla se ha encargado Richard Curtis, que deja atrás el humor y el romanticismo que le han dado fama (Notting Hill, Love actually, Una cuestión de tiempo) para realizar una mezcla de thriller con drama social de bastante buen resultado.

El ritmo de las tramas (marcado por unas subrayadas analogías y acciones paralelas) no cesa y se compensa con un sincero acercamiento a la pobreza y miseria que acompaña la vida de tantos niños, sin traicionar el espíritu de ambos géneros.

Stephen Daldry (Billy Elliot, El lector) logra, con medios limitados, contextualizar el espacio en el que se mueven los protagonistas, a la vez que el dinámico montaje es capaz de captar la atención del espectador mientras se le muestra, sin ambages, la dimensión del problema. En eso se nota también la mezcla de profesionales brasileños e ingleses: Trash no es un film sobre Brasil filmado desde un prisma europeo o incluso anglosajón; la huella autóctona se plasma más allá de las marginales calles de Rio de Janeiro; se nota.

Además de esos rasgos que configuran el estilo, cabe destacar la frescura e inocencia de los tres niños. Su mirada hacia la realidad es transparente y representan la auténtica esperanza para una sociedad: la honradez e integridad moral de unos preadolescentes que quieren hacer lo correcto a pesar de que esa misma realidad les ha despojado de lo básico.

En este sentido, su espontánea religiosidad y profunda amistad, se convierte también en la esperanza para los esfuerzos de la cooperante Olivia o para el abatido (y enfermo de ánimos) padre Juilliard. Ambos se integran en la historia como testimonio de las misiones y obras sociales que luchan en circunstancias adversas en tantos países.

En definitiva, aunque la película es dura no rebusca en una crueldad desposeída de motivos. Por eso y por su capacidad de entretener mientras plantea cuestiones fundamentales, se trata de una gran oportunidad para unir emociones y valores auténticos. Perfecta para que padres y profesores la compartan con sus hijos y alumnos a partir de 12-13 años.

Firma: Lourdes Domingo

ficha técnica

Director: Stephen Daldry

Guionistas: Richard Curtis

Intérpretes: Eduardo Luis, Gabriel Weinstein, Martin Sheen, Rickson Tevez, Rooney Mara, Wagner Moura

Género: Drama, Thriller

País: Brasil, Reino Unido

Fecha estreno: 28/11/2014

Lenguaje: Coloquial

Público

+12 años

Valoración

Contenido

Humor

Acción

Violencia

Sexo

Raphael está rebuscando en las montañas de basura en las que trabaja cada día. Por causalidad, encuentra una cartera con dinero y algún que otro documento. Comparte el botín con su amigo Gardo, pero en seguida descubren que hay algo más tras ese monedero, pues la policía se presenta en su favela para localizarlo. Para los dos amigos, y su tercer compañero Rata, empieza una aventura en la que sus vidas corren serio peligro.

Título original: Trash

País: Brasil, Reino Unido

Duración: 115'

Fecha producción: 2014

Distribuidora: Universal Pictures

Color: Color

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