La noche que mi madre mató a mi padre es una comedia dirigida por Inés París junto con el guionista Fernando Colomo.
Belén Rueda, que interpreta el personaje de Isabel, es el motor de la historia; es decir, los acontecimientos se refieren a ella y ella se sitúa como fuente directa de la acción. La falta de poder y el sentirse infravalorada profesionalmente como actriz es la causa principal su crisis.
La trama es una crítica a la sociedad actual donde las mujeres, a partir de cierta edad, tienen dificultades para encontrar papeles atractivos en el mundo del cine. Se nos muestra hasta dónde puede llegar la locura de una de ellas, debido a ese “fracaso” profesional en el mundo artístico.
El guion no acaba de pulir la trama y la mayoría de los personajes que aparecen en la película son planos y predecibles, como los interpretados por Fele Martínez y Patricia Montero. No obstante, no se puede negar la buena actuación del argentino Diego Peretti, así como de Belén en su rol de mujer desesperada y un poco desequilibrada, capaz de cualquier cosa para demostrar su talento y lograr protagonismo.
Con un escaso presupuesto y carentes medios materiales, se construye un film donde toda la acción se sitúa en el interior de una casa, que se convierte en un espejo de la vida de los personajes: en apariencia, una ostentosa mansión que tiene el interior hecho añicos.
Por otra parte, los acontecimientos son los que puntúan el ritmo de la trama, marcando su evolución, lo que produce un efecto poco verosímil. Y, aunque tiene alguna secuencia notable, el resto no está a la altura. Los personajes se encuentran continuamente en situaciones insólitas; hay demasiada desmesura. Asimismo, la resolución del conflicto es utópica, ya que después de tantos problemas parece ser que nadie le da importancia a lo ocurrido; el desenlace roza el ridículo. Un final poco aprovechado.
En definitiva, esta producción traza el retrato patético de una sociedad donde las familias se tambalean por falta de amor y sinceridad. De hecho, en ella, se repite la idea de que los matrimonios se hunden precisamente por mantener secretos.
Firma: Cristina Figuerola
Isabel (Belén Rueda) organiza una velada en la casa que comparte con su marido Ángel, guionista de novelas policíacas. El motivo principal de la cena es convencer al actor Diego Peretti para que interprete el personaje principal de su próxima película.
Durante el transcurso de la noche, todas las exparejas acuden a la misma casa: Susana, directora de cine y ex mujer de Ángel, y el ex marido de Isabel con su nueva novia. Nada bueno podrá suceder.