Del prestigioso director Zhang Yimou, dos veces nominado a los Oscar, nos llega esta épica historia de la antigua China, donde los reinos estaban divididos y los odios crecidos. Sin embargo, el director abre un resqucio ante la violencia y la intolerancia, la esperanza. Vislumbrada a través de Espada rota, intenta transmitirla a los demás personajes, con tal de que pueda haber una China unida. Fundado en ese mensaje, los personajes aparecen rodeados de una mística excepcional, a través de la cual buscan comprender los designios de una existencia ambigua para algunos y muy clara y radical para otros. Esta mística que rodea el film, tanto en las escenas de acción, como en las de amor, llega en algunos momentos a cansar y hacer la película algo lenta.
Pero, dejando al lado este dato, el film es un regalo para la vista, ya que algunas escenas, – como la del ataque a la escuela de caligrafía con los arqueros del rey o la batalla entre Nieve y Luna en un bosque donde no cesan de caer las hojas amarillas, naranjas, rodeado de un ambiente imperecedero, o la escena del lago, donde Espada rota y Sin Nombre luchan para honrar a Nieve nunca se han visto en la pantalla o se han rodado con tanto encanto y elegancia. Para jóvenes a partir de 16 años, que además de contener una escena de celos-desamor, no es fácil de entender para los más jóvenes.
Extras Blu-Ray:
Durante el periodo de guerras entre estados de China, el país estaba dividido en siete reinos: Qin, Zhao, Han Wei, Yan, Chu y Qi. Durante años, los reinos lucharon por la supremacía. Como resultado, la población sufrió décadas de muerte y sufrimiento.
El reino de Qin fue el más decidido de todos. El rey Qin estaba obsesionado con conquistar toda China y convertirse en su primer Emperador. Desde hacía mucho fue el objetivo de asesinos de los otros seis estados. De todos los aspirantes a acabar con él, ninguno había inspirado más temor que los tres legendarios asesinos conocidos como Espada Rota, Nieve y Cielo. El rey Qin prometió poder, montañas de oro y una audiencia privada con él mismo a cualquiera que consiguiera derrotar a los tres asesinos. Pero vencerlos es una tarea casi imposible. Durante diez años nadie ha estado siquiera cerca de reclamar el premio. De modo que cuando el enigmático “Sin Nombre” llega al palacio con las legendarias armas de los asesinos muertos, el rey se muestra impaciente por oír su historia. Sentado en el palacio, sólo a unos metros del rey, “Sin Nombre” comienza a contar su extraordinario relato.