Hara-Kiri: muerte de un samurái

Análisis

Takashi Miike nos regresa al mundo samurái ambientado en el Japón feudal después de su violenta 13 asesinos. Este tipo de cine, conocido como jidaigeki o chambara, se caracteriza por la representación del samurái regido por un estricto código de honor y lealtad hasta la muerte, que se enfrenta solo a los peligros, como en los mejores westerns. Sin embargo, Miike se presta a la evolución del género con Hara-Kiri, pues critica los rígidos códigos militares.

Basado en la película de mismo título de otro gran director japonés, Masaki Kobayashi, el remake es pura poesía visual y lírica. La maestría que posee Miike con la cámara demuestra que, con el paso del tiempo, se ha ido convirtiendo en uno de los directores más sólidos del momento. Además, Kikumi Yamagishi adapta magistralmente un guión basado en la novela de Shinobu Hashimoto.

Hara-kiri es un film que se construye a través de magníficos flashbacks con una clara intención: desmitificar el honor hipócrita de una orden militar legendaria para denunciar su abuso injusto sobre los más desfavorecidos. Miike juega al despiste y lo resuelve en una artística lucha final, coreografiada como una elegante danza para el recuerdo. Por otro lado, las fantásticas alegorías que marcan el paso del tiempo son otro factor a destacar del complicado engranaje de los flashback, resueltos con habilidad por parte del director.

Menos sangrienta y brutal que 13 asesinos, el film rezuma belleza estética y temática en cada fotograma, donde el amor, la familia, el honor y la venganza son los cuatro pilares argumentales. El manejo de la cámara es preciso, de manera que otorga grandes planos que demuestran el delicado trabajo de Miike, al igual que la hermosa fotografía y el vestuario.

Kôji Yakusho y Eita, en sus respectivos papeles de Hanshiro y Motome, aportan a la película grandes interpretaciones con múltiples registros que no dejan indiferente, tanto en las escenas dramáticas como en las de acción. Les ayudan los potentísimos simbolismos visuales, unos detalles que dotan al conjunto de la filmación de seriedad y contundencia trágica, en el sentido teatral más puro.

Hara-kiri es un gran ejemplo de cómo una gran película es el resultado de un gran trabajo en equipo, desde dirección, guión, actores, hasta iluminación, fotografía, vestuario y música (a cargo del soberbio Ryüichi Sakamoto). Rotunda, cuidadosa y con una fuerte carga de denuncia política bien aplicable hoy en día.

Firma: Andrea Rodríguez

ficha técnica

Director: Takashi Miike

Guionistas: Kikumi Yamashishi

Intérpretes: Eita, Hikari Mitsushima, Naoto Takenaka

Género: Drama

País: Reino Unido

Fecha estreno: 17/08/2012

Lenguaje: Coloquial

Público

+16 años

Valoración

Contenido

Humor

Acción

Violencia

Sexo

Valores

Con el fin de morir dignamente, Hanshiro, un samurái sin recursos, solicita llevar a cabo un suicidio ritual en la residencia del clan Li, liderado por Kageyu. Este intenta hacerle desistir de su idea contándole la trágica historia de Motome, que poco tiempo atrás había llegado a ese lugar con las mismas intenciones. A pesar del impacto que provocan en él los espeluznantes detalles del destino de Motome, Hanshiro persiste en su decisión de morir con honor.

Título original: Ichimei

País: Reino Unido

Duración: 125'

Fecha producción: 2011

Distribuidora: Avalon

Color: Color

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