El mito de Bourne

Análisis

Basado en el personaje creado por el escritor R. Ludlum, esta segunda parte ha tenido, otra vez, como guionista a Tony Gilroy y como director al vanguardista Paul Greengrass (Bloody sunday). El ritmo -frenético y acompañado de una banda sonora quizás, a veces, demasiado omnipresente- no deja espacio al aburrimiento. No obstante, el desarrollo de la trama, con un juego de información digno de Hitchcock, permite ir en paralelo al protagonista, e incluso por delante de él en algún momento, averiguando su pasado, quiénes son sus amigos y quiénes sus enemigos.

Se nota, al mismo tiempo, que detrás está la mano de un director europeo (británico), sobre todo en la iluminación. Desde la manera de filmar los exteriores -destacando los múltiples colores y la luz en la India (donde predominan un tipo de sentimientos) y cubriendo Europa de una capa grisácea y primordialmente nocturna (donde Borune se encuentra sumido en otro estado de ánimo)- hasta el uso de la cámara en mano, pasando por unos primeros planos del protagonista, fragmentados, semicontrapicados y a contraluz (algo impensable en Hollywood donde al actor principal hay que lucirlo y no, precisamente, sumirlo en tinieblas), Greengrass otorga a la película una personalidad poco frecuente en producciones comerciales del estilo. Lo mismo sucede con la entraña de los personajes.

La dinámica interior de Bourne, en continua búsqueda de su pasado para poder redimirse, no es la norma en los thrillers contemporáneos. Por eso, otorgar esos rasgos de fragilidad -como en la magnífica escena con la hija del político Neski- es la mejor manera de dar volumen a un personaje que así puede empatizar con la audiencia. Lo mismo sucede, a menor escala, con sus “colegas” de la CIA. En definitiva, El mito de Bourne mantiene, con buen pulso, el clima de intriga y acción de su predecesora, aportando, además, algunas secuencias antológicas como las persecuciones en India y Moscú.

Por su parte, el magnífico reparto -desde el confuso pero contundente Matt Damon hasta la veterana Joan Allen- completan una película de espías que ofrece ese toque elegante de sus localizaciones europeas.

Información adicional: El rodaje se centralizó en los históricos estudios Babelsberg, en los que se hicieron películas como El ángel azul, de Josef von Sternberg, o Metropolis, de Fritz Lang. También se rodó en diversos escenarios de Berlín; y su antiguo sector Este sirvió de fondo perfecto para las calles de Moscú. El equipo aprovechó la colisión de pasado, presente y futuro que se aprecia en el distrito de Mitte (centro) para la escena de la osada fuga de Bourne a través del puente de Friedrichstrasse sobre el río Spree, así como para la escena de la captura de Nicky en la Alexanderplatz. También se rodó en Karl Marx Allee (añadiendo nieve artificial), en la famosa Kuddam del antiguo Berlín federal, en la estación de tren del Este, en dos de los cuatro aeropuertos de la capital y, ya en las afueras, en el Wannsee y en la ciudad de Potsdam.

Los interiores de la escena que tiene lugar en las aduanas de Nápoles se rodaron en el Messe Berlin, un imponente edificio de estilo nazi. También se rodaron exteriores de calle en Moscú (para la escena de la persecución en coche) y en una colonia obrera en las afueras de la capital rusa, buscando siempre eludir las vistas más conocidas y turísticas.) También se localizó en Praga, Los Ángeles, y la India.

Extras DVD:

  • Audio: español, inglés
  • Subtítulos: español, inglés, portugués
  • Escenas inéditas exclusivas
  • Ajuste de identidades
  • Reparto
  • Volando casas por los aires
  • En marcha con Jason Bourne
  • Nacido para ser salvaje
  • Entrenamiento de lucha
  • La plataforma Go-Mobile acelera la acción

Firma: redacció

ficha técnica

Director: Paul Greengrass

Guionistas: Tony Gilroy

Intérpretes: Brian Cox, Franka Potente, Joan Allen, Julia Stiles, Matt Damon

Género: Thriller

País: EE.UU.

Fecha estreno: 17/09/2004

Lenguaje: Coloquial

Público

+16 años

Valoración

Contenido

Humor

Acción

Violencia

Sexo

El mito de Bourne es la continuación de El caso Bournei. Jason Bourne tiene amnesia, no recuerda quién es (si identidad), sólo sabe que está siendo perseguido y no sabe la razón. Quien está detrás de él no es ni más ni menos que la CIA, para la cual Jason trabajó antes de perder la memoria. Ahora, la Agente Pamela Landy (Joan Allen) descubre Treadstone un proyecto de los servicios secretos, actualmente abortado, del que han salido un grupo de asesinos profesionales. ¿Conseguirán éstas investigaciones descubrir la verdadera identidad de Jason Bourne?

Título original: The Bourne Supremacy

País: EE.UU.

Duración: 108'

Fecha producción: 2008

Distribuidora: -

Color: Color

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