Emmanuel Patron adapta su propia obra en una comedia francesa de humor negro que parte de una premisa atractiva, pero pierde fuelle al quedarse atrapada en las discusiones familiares tras el inesperado premio de lotería de unos padres jubilados.
Emmanuel Patron lleva a la gran pantalla su obra teatral en una comedia familiar y desenfadada, coescrita con Armelle Patron, que parte de una situación verosímil: unos padres jubilados ganan la lotería y deciden no compartir el premio con sus hijos, sino destinarlo a sus propios proyectos. Lo que comienza como una discusión familiar acaba sacando los trapos sucios de Pierre, Louis y Jules: celos, avaricia y heridas antiguas que ponen a sus padres en una situación cada vez más incómoda y tensa.
De este modo, Mis queridísimos padres plantea una cuestión interesante: hasta qué punto conocemos las verdaderas intenciones de nuestros padres y cómo reacciona cada miembro de una familia cuando salen a la luz determinadas verdades incómodas. Sin embargo, estas ideas se quedan en el tintero, ya que se desarrollan poco y la trama termina apoyándose más en el humor negro y en situaciones disparatadas. Todas ellas acaban mostrando cómo el enfado va sacando lo peor de cada uno en forma de un tono cómico que no conectará con todos.
Si bien el guion es bastante pobre, el reparto eleva el conjunto y sostiene con naturalidad esta dinámica familiar de egoísmos y comparaciones. Destacan especialmente André Dussollier y Miou-Miou, que aportan ese lado más humano dentro del caos irracional que destilan sus hijos y consiguen dar mayor consistencia a unos personajes que, en general, están poco matizados.
Asimismo, uno de los principales problemas del filme es que, partiendo de una buena idea, termina cayendo en un patrón narrativo demasiado repetitivo. El conflicto da vueltas sobre sí mismo, el giro final carece de fuerza y el desenlace, también algo disparatado, no termina de cerrar bien la historia. Y, al final, Mis queridísimos padres se mete en un bucle que hace que pierda fuelle, originalidad y profundidad en el desarrollo de sus temas y en los matices psicológicos de los personajes, hasta convertirse en una comedia bastante floja.
Firma: Rocío Montuenga
Alice y Vincent son un matrimonio que decide reunir urgentemente a sus tres hijos en la casa familiar de la campiña francesa. Ellos acuden preocupados, temiendo que haya ocurrido algo grave, pero la noticia es muy distinta: sus padres han ganado 150 millones de euros en la lotería. Sin embargo, no piensan compartir ni rastro de la fortuna, pues han decidido destinarla a un orfanato en Camboya. Una decisión que hará aflorar viejos resentimientos, celos y tensiones entre los hermanos, poniendo a prueba los vínculos de toda la familia.