Tres de más es una comedia amable que reivindica el valor de la familia y está pensada para todos los públicos. El tándem formado por Salva Reina y Kira Miró funciona muy bien para arrancar risas y sonrisas al espectador.
Resulta un punto de partida tan gracioso como sugerente que una pareja centrada en sus carreras profesionales y convencida de no querer tener hijos despierte, de la noche a la mañana, convertida en una familia numerosa. Sobre esta premisa se construye Tres de más, una comedia que utiliza el humor para abordar la paternidad, la conciliación, la educación y el valor de la familia en una sociedad donde a menudo prevalecen el individualismo y la búsqueda del éxito profesional.
La cineasta española Mar Olid dirige este remake de la italiana Tre di troppo, de Fabio De Luigi, con un tono desenfadado, ágil y claramente orientado al entretenimiento. La película no destaca por su originalidad ni sorprende en su guion, pero mantiene un buen ritmo y sabe sacar partido a situaciones disparatadas que arrancan más de una sonrisa. El elemento fantástico funciona como detonante narrativo y, una vez aceptadas sus reglas, la historia fluye con naturalidad a través de la evolución de sus protagonistas.
Salva Reina y Kira Miró sostienen con solvencia el peso de la película. Él vuelve a demostrar su vis cómica, mientras que ella aporta credibilidad. Juntos forman un tándem convincente y cercano, capaz de hacer verosímil la transformación de una pareja obligada a replantearse todas sus prioridades. También sobresalen los jóvenes intérpretes, entre los que destaca Ian Cortegoso, a quien ya vimos en Un hijo y que confirma aquí su naturalidad ante la cámara.
Tres de más contrapone una vida marcada por la comodidad y el éxito profesional con otra en la que los hijos irrumpen para romper esquemas. Sin demasiadas sutilezas, defiende que la felicidad puede hallarse en la entrega a los demás y que la familia, pese a las renuncias que exige, termina convirtiéndose en una fuente de plenitud. Y así queda un título amable y pensado para el público familiar que, aunque no convenza por su originalidad, cumple con acierto su objetivo: entretener con optimismo y buen humor.
Firma: Rocío Montuenga
Julia y Ernesto disfrutan de una vida hecha a su medida: una pareja consolidada, carreras brillantes y la firme decisión de no tener hijos. Sin embargo, todo da un giro cuando, de un día para otro, tres niños aparecen en su casa convencidos de que son sus padres. Atrapados en un inesperado contexto familiar, ambos deberán enfrentarse al caos de la crianza mientras averiguan el origen de esa insólita situación para recuperar la vida que creían perfecta.