Tras el entusiasmo por el regreso de los hermanos Gallagher y la vibrante puesta en escena de sus conciertos, este documental ensalza el impacto de su música, las historias de sus seguidores y un encomiable mensaje de perdón.
Tras un montaje rápido inicial, que recorre su auge entre los 90s y los 2000 así como los constantes conflictos que derivaron en su disolución durante el concierto parisino de 2009, Oasis: Don’t Look Back in Anger salta hasta el reencuentro de los hermanos Gallagher con motivo de su gira mundial de 2025. A partir de esa introducción, más allá del film-concierto o de lo biográfico, el documental se configura como una narración acerca del impacto musical de la banda, el arte como sanación y la contemplación de un proceso creativo.
Dylan Southern y Will Lovelace, con guion de Steven Knight, presentan un largometraje que busca provocar el mismo efecto que la música de la banda: ofrecer un momento de escapismo ante la convulsa situación del mundo y abrir un espacio en el que el individuo forme parte de una comunidad en la que sentirse escuchado. A través de la grabación de las seis semanas de ensayos y la gira internacional, el film apuesta por un montaje en paralelo con materiales de archivo y un ritmo ágil que no decae hasta el final.
La búsqueda de la nostalgia, la excitación y la emoción son palpables en un documental que intenta claramente cambiar el relato y la imagen de Oasis –aunque, eso sí, no se libra de los constantes vulgarismos propios de los hermanos–. Sin embargo, quizás el gran acierto es que pone a los espectadores también en el centro: testimonios emotivos cuyas experiencias personales exponen ejemplos de superación, resiliencia y conexión entre personas. Los planos de los conciertos no son meramente expositivos, sino que se sumergen en las eufóricas marabuntas para transmitir el entusiasmo del momento. Y, por encima de todo, como anuncia el título –homónimo de una de sus canciones–, Oasis: Don’t Look Back in Anger apunta a “no mirar atrás con ira” y subraya –en exceso al final– un valioso mensaje de perdón y reconciliación. En resumen, queda así un visionado emotivo y disfrutable, sobre todo para los fans, pero que además deja un encomiable mensaje a tener en cuenta actualmente.
Firma: Yoel González
En 2024, Oasis anunció su regreso a los escenarios con una gira mundial al año siguiente, que despertó la euforia de sus seguidores a nivel internacional. Así pues, tras quince años distanciados, los hermanos Gallagher se reconciliaron y volvieron a tocar en vivo sus icónicos temas. Al mismo tiempo, el público arrasó con las entradas y demostró el gran impacto de la banda de rock británico a lo largo de varias generaciones.