Bob Odenkirk parece repetir como protagonista de acción en un título olvidable, sin ningún desarrollo profundo y abandonado a los excesos con cierto humor. Pura pirotécnica para los amantes de los tiros y las luchas desenfrenadas.
Bob Odenkirk regresa con una película de acción frenética y violencia física totalmente desatada, en un papel que recuerda en exceso al Hutch Mansell de Nadie. Ambos parten como personajes pasivos, que no se quieren involucrar en conflictos innecesarios ni mucho menos recurrir a la violencia, y acaban convirtiéndose en habilidosos asesinos que se enfrentan a un grupo masivo de mafiosos. No obstante, Bob aquí cambia el rol paterno por el de sheriff temporal de un pueblo aislado de Minnesota y la yakuza recoge el papel antagonista de la mafia rusa.
Normal comienza con un pausado arranque, más interesado en dar a conocer a su protagonista con su circunstancial trasfondo, a los múltiples secundarios que posteriormente irán reapareciendo –con mayor o menor brevedad– y a los espacios que luego saltarán por los aires. Asimismo, se intenta ligar la trama de la yakuza de la forma más coherente posible, pero no del todo exitosa. Esta se sostiene al final más a modo de resorte efectista –para las secuencias de lucha– que como un coherente elemento de la narración.
Cuando esa calma argumental se rompe, ya no hay vuelta atrás y el desarrollo se pierde absolutamente entre disparos a mansalva, combates sangrientos –con una visceralidad in crescendo– y una masacre al estilo de John Wick. Todo ello se acompaña de un humor negro y absurdo, promovido en muchos casos por las torpezas de los secundarios o el sinsentido al que se aboca el film.
En la oscuridad de la noche y la tormenta de nieve que casualmente sacude el pequeño pueblo durante los enfrentamientos, Normal no deja de ser un desmadre que solo atrapará al público que busca acción vacía, abandonada a lo coreográfico y la sobreestimulación sin ahondar en ningún fondo. Y como el propio desenlace de la cinta, sin grandes vueltas de tuerca, queda un título olvidable: el espectador no cambiará mucho entre sus primeros minutos y cuando, al fin, llega a su conclusión.
Firma: Yoel González
Tras la prematura muerte del sheriff de Normal, un pequeño y aislado pueblo de Minnesota, Ulysses llega para ocupar su cargo de forma temporal hasta que se elija un nuevo sheriff. El recién llegado parece adaptarse pronto a la tranquilidad del lugar y a su gente. Sin embargo, todo estalla por los aires cuando una pareja de forasteros decide atracar el banco y destapa el misterio tras el éxito de un pueblo que, hasta hacía poco, estaba en decadencia. Ante esta revelación, toda la localidad se levanta en armas en contra del sheriff en funciones y de los dos torpes atracadores. Mientras Normal se ve sacudida por un fuerte temporal de nieve, Ulysses y sus dos inesperados nuevos aliados solo tienen una opción para salir indemnes: luchar por su supervivencia.