Marsupilami consigue ofrecer una aventura familiar simpática, dinámica y con un mensaje claro sobre la importancia de cuidar los vínculos y proteger aquello que no puede defenderse por sí mismo.
Philippe Lacheau hace su triplete como guionista, director y protagonista de esta comedia, remake de la versión de 2012, sobre cómo un animalito tierno, simpático y caótico, con una larguísima cola capaz de envolverlo todo, puede venir a cambiar el orden de las cosas en todos los sentidos: combatir a los corruptos, recomponer una familia desunida y despertar las sonrisas y las risas allí donde todo parece tedioso y sin salsa.
La película es, básicamente, un filme pensado para pasar un buen rato, divertido gracias a una combinación de gags ingeniosos y otros deliberadamente absurdos, con ese humor francés que mezcla el slapstick, el disparate y la comedia de personajes, pero que resulta accesible para todos los públicos. Lacheau sostiene bien el protagonismo con una interpretación física y desenfadada, mientras que el reparto secundario aporta algunos de los momentos más cómicos y ayuda a mantener el tono ligero de la historia.
En cuanto al ritmo, es cierto que Marsupilami apuesta por la acción y la adrenalina constantes. El crucero se convierte en el gran escenario del caos, con persecuciones y contextos cada vez más extravagantes. Sin embargo, esta acumulación de acontecimientos y personajes hace que el relato pierda algo de estructura y que, por momentos, el espectador pueda sentirse desorientado. La puesta en escena fomenta así el gag y el movimiento frente a una construcción narrativa más sólida, donde los efectos digitales del marsupilami cumplen su función y centran el foco de atención.
Lo más positivo está en los valores que atraviesan la crónica: desde la amistad genuina hasta la defensa del marsupilami frente a quienes pretenden explotarlo con fines científicos, pasando por la importancia de recuperar unos vínculos familiares que parecían rotos. La criatura, precisamente por su espontaneidad y su capacidad para desordenarlo todo, acaba siendo el catalizador de una parentela que vuelve a hallarse en medio del caos. Y así, queda un filme para mayores y pequeños, entretenido, cómico con un bello mensaje sobre la importancia de cuidar las relaciones y proteger al indefenso.
Firma: Rocío Montuenga
Para conservar su trabajo en el zoo, David acepta una misión de lo más disparatada: traer de vuelta desde Sudamérica un misterioso paquete. Para evitar complicaciones, convence a su torpe compañero Stéphane para que lo transporte por él durante un crucero en el que también viajan su exnovia Tess y su hijo Leo. Pero todo se descontrola cuando Stéphane abre accidentalmente el paquete y descubre en su interior una adorable cría de marsupilami. Lo que parecía un sencillo encargo se convierte entonces en una aventura caótica que obligará a David y a su familia a mantenerse más unidos que nunca para recuperar al pequeño animal.