Basada en una historia real, Rod Lurie escribe y dirige un drama bélico sobre un soldado estadounidense durante la II Guerra Mundial. Scott Eastwood sostiene la trama en un relato de supervivencia que podría haber profundizado más en su protagonista.
Basada en hechos reales y dentro de su código habitual de cine bélico, Rod Lurie se aproxima a la II Guerra Mundial, pero lo hace desde una perspectiva más personal: la historia de supervivencia del capitán John Castle, oficial y líder de ingenieros del ejército de Estados Unidos.
El propio título, Lucky Strike, resulta acertado no solo por su referencia al conocido sello americano de tabaco que acompaña al protagonista, sino también por la conexión que adquiere con la acción final de Castle. Entre bombardeos, granadas, munición, tanques y emboscadas inesperadas, deberá recorrer cerca de 30 kilómetros malherido y con una radio averiada como única compañía, bajo un clima gélido y con el peligro constante de un enemigo que acecha en medio de una Bélgica devastada durante la batalla de las Ardenas.
La película cuenta con varios aciertos. En primer lugar, destacan las localizaciones y una puesta en escena de gran realismo. Los planos y el trabajo de cámara consiguen envolver al espectador hasta hacerle experimentar el miedo, el frío, el hambre o incluso el calor de una manta durante la noche. Pero, sin duda, es Scott Eastwood quien sostiene el peso de la trama de principio a fin. Su interpretación contenida y expresiva transmite el derrumbe tanto físico como emocional y, paradójicamente, la determinación de un hombre que lucha por sobrevivir.
Sin embargo, el filme podría haber profundizado más en algunos aspectos humanos y aprovechar los diálogos, que resultan escasos a lo largo del metraje. En este sentido, al tratarse de una historia real, se echa en falta un mayor acercamiento a la vida de John Castle y, en ocasiones, habría sido interesante contar con conversaciones más elaboradas que permitieran conocerlo mejor. Además, algún flashback habría permitido explorar su lado más íntimo y establecer una conexión más profunda con el personaje, más allá de las breves imágenes que aparecen en su mente.
Aun así, Lucky Strike resulta una interesante propuesta de cine bélico que recupera un episodio real de supervivencia llevado al extremo. Más allá de la crudeza del escenario, la cinta subraya la fe, la esperanza y la resiliencia, así como el compañerismo y la humildad que definieron a este héroe anónimo estadounidense en su lucha por regresar con quienes amaba.
Firma: Rocío Montuenga
Durante la II Guerra Mundial, un soldado estadounidense gravemente herido queda aislado tras las líneas enemigas en la Bélgica devastada por la brutal Batalla de las Ardenas. Solo y en condiciones extremas, deberá recurrir a su ingenio, su entrenamiento militar y una radio dañada para tratar de esquivar a las tropas alemanas que lo buscan. Mientras sobrevive contra viento y marea, su esperanza es conseguir restablecer el contacto con su unidad antes de que sea demasiado tarde y llegar al punto de encuentro con la delegación estadounidense en Elsenborn.