Un emotivo relato sobre la creación de los artistas menos conocidos y el contraste con la fama de los cantantes mainstream. Una valiosa lección sobre el trabajo que permanece en la sombra, en una dramedia llena de valores, entretenida y muy divertida.
Letras robadas parte de una premisa sencilla para explorar uno de los temas habituales del cine de John Carney, especializado en dramas musicales (Once, Begin Again, Flora e hijo, entre otros): la música como punto de encuentro y, al mismo tiempo, como espacio de conflicto creativo. La historia se focaliza en Rick, un cantante de bodas en decadencia, y Danny, una antigua estrella de una boy band que intenta reinventarse; ambos marcados por el desgaste de la industria. Además, los coprotagonistas están muy bien interpretados por Paul Rudd y Nick Jonas, quienes traen frescura, conexión y credibilidad a sus respectivos roles.
Uno de los aciertos del filme es cómo aborda temas dentro del propio universo musical —el contraste entre artistas conocidos y anónimos, las noches improvisadas entre músicos, los derechos de autor o el valor del reconocimiento— desde un tono ligero y cercano. Aunque la cinta se mueve en un registro cercano al drama, destila una sensibilidad y belleza que permite disfrutarla y, al mismo tiempo, reflexionar sin perder naturalidad.
La música se convierte en el eje emocional y temático de la historia: no solo impulsa la trama, sino que muestra cómo puede transformar la vida de los artistas y del público al conectar directamente con las emociones. En ese sentido, How to Write a Song es la canción robada y funciona como símbolo de esa capacidad de la música para nacer y renacer en lo íntimo y saltar a una dimensión global.
Sin embargo, el desenlace resulta algo flojo y el desarrollo cae en ciertos clichés, con una estructura algo repetitiva y personajes que no siempre evolucionan con la profundidad que la premisa prometía. Eso sí, Letras robadas presenta valores destacados como la importancia de la familia, la amistad, el trabajo constante y la lucha personal por un reconocimiento auténtico, más ligado al esfuerzo y la verdad creativa que a la vanidad del éxito.
Firma: Rocío Montuenga
Rick, un cantante que ya ha entrado en la cuarentena y que sobrevive actuando en bodas en uno de sus peores momentos profesionales, conoce a Danny durante uno de esos eventos. Danny es una antigua estrella de una boy band en decadencia. Entre ellos surge una sorpresiva amistad a través de la música y una improvisada sesión nocturna. Cuando Danny convierte una canción de Rick en un éxito, Rick decide luchar por el reconocimiento que cree merecer, aunque nadie le crea.