En tono de thriller, este interesante y envolvente biopic relata la doble vida de un refugiado polaco en París como padre de familia y, al mismo tiempo, como un brillante falsificador de dinero. Un film muy bien interpretado y dirigido.
Inspirada en hechos reales, La copia perfecta se sumerge en la figura de Czesław Jan Bojarski, un falsificador de origen polaco que, tras instalarse en París después de la Segunda Guerra Mundial, encuentra en la reproducción de billetes franceses un inesperado medio de vida. Así, lo que comienza como un trabajo puntual para un antiguo socio deriva en una actividad clandestina y delictiva que mantendrá durante más de quince años, mientras el comisario Mattéi emprende una incansable persecución del hombre al que la prensa bautizó como “el Cézanne de los billetes falsos”.
Jean-Paul Salomé firma un sólido thriller de halo clásico que trasciende el relato criminal para poner el foco en la dualidad moral de su protagonista: la incomodidad que lo persigue al ocultar su oficio a su familia y el juego de espejos que establece con el policía empeñado en atraparlo. Ambos personajes comparten una misma obsesión: uno busca la perfección en su arte y el otro necesita atraparlo para otorgar sentido a su propia realización profesional. En este sentido, el filme explora no solo la ambigüedad moral de sus personajes, sino también la necesidad de reconocimiento, el estatus y la búsqueda de una identidad construida a través del prestigio y la reputación.
Y lejos de emitir un juicio moral sobre las acciones de Bojarski, genialmente interpretado por Reda Kateb, la cinta se detiene en la meticulosidad de su trabajo, en el detallado proceso de falsificación y en la extraordinaria precisión de unas reproducciones capaces incluso de superar a los billetes originales. Salomé filma esa labor casi como un oficio artesanal, convirtiendo el acto de falsificar en una suerte de creación artística. De ahí que la cinta resulte evocadora en su dimensión visual y estética, sostenida además por un guion que rehúye cualquier maniqueísmo. La mirada moral queda, en última instancia, en manos del espectador.
Sin embargo, bajo la fascinación que despierta Bojarski figura un poso de tristeza y angustia, así como un continuo deseo de mantener a su familia a costa de ellas. La copia perfecta acaba revelándose como el retrato de un hombre abocado al aislamiento, incapaz de compartir su genuina identidad con quienes más quiere. Detrás de su obsesión por la perfección y del reconocimiento, el inmigrante polaco paga el alto precio de una doble vida: la distancia con su esposa, el vínculo perdido con sus hijos y la dolorosa evidencia de que no hay éxito que pueda valer cuando se sacrifica aquello que más importa.
Firma: Rocío Montuenga
En París, durante la posguerra, Jan Bojarski, un ingeniero polaco refugiado en Francia, lleva una existencia aparentemente tranquila junto a su familia. Sin embargo, en secreto dedica su extraordinario talento a fabricar billetes falsos de una calidad excepcional, capaces de burlar los controles del Banco de Francia. Durante años consigue mantener esa doble vida hasta que despierta el interés del comisario Mattei, decidido a delatarlo. De este modo, se inicia un intenso duelo entre perseguidor y perseguido en el que la obsesión, el ingenio y los dilemas morales cobran protagonismo.