Envolvente, mágica y divertida, esta superproducción rescata el mítico universo de “He-Man” con toda su potencia visual, digna de ver en gran pantalla. Una entretenida propuesta con una buena dosis de acción, risas y nostalgia.
En 1982, los niños y adolescentes pudieron disfrutar de una serie de juguetes épicos: los llamados Masters of the Universe, unos superhéroes que luchaban contra el malvado Skeletor y sus secuaces. Su protagonista, He-Man, se convirtió en todo un fenómeno que trascendió el juguete para instalarse en los hogares a través de la televisión. Así, en 1983, nació la serie animada en la que los habitantes del universo de los Masters y los villanos, con personajes míticos como Ram-Man, Mat-At-Arms, Evil-Lyn, Beast Man y compañía, libraban una lucha constante entre el bien y el mal, el honor y la tiranía. Más adelante, en 1987, se lanzó la versión cinematográfica, dirigida por Gary Goddard y protagonizada por Dolph Lundgren, un filme que mezclaba fantasía, ciencia ficción y una marcada estética ochentera y que se alejaba en gran medida del tono de la serie original.
Ahora, casi cuarenta años después, llega a las salas una nueva versión que promete recuperar esa nostalgia ochentera tanto del juguete como de la serie animada y de la primera película. Primero, porque ofrece a quienes crecieron con He-Man la oportunidad de revivir su universo en una superproducción épica, fantástica y llena de aventuras, que combina con acierto la comedia, los efectos visuales espectaculares y ciertos tintes dramáticos. Segundo, porque, pese a su extensa duración, cuenta con un guion ágil que no se limita a la acción, sino que también deja espacio para la reflexión y el disfrute estético.
A ello se suma un reparto sólido encabezado por Nicholas Galitzine como He-Man. Junto a él destacan Camila Mendes como Teela, su amiga de la infancia, e Idris Elba como el gran defensor de Eternia; mientras el resto del elenco moldea un universo coral lleno de fuerza y fantasía. Todo ello bajo la dirección de Travis Knight, quien se mantiene fiel al material original y combina a la perfección ese mundo real de Adam en la Tierra y ese universo ficticio de Eternia de He-Man, cuya transformación lo cambia todo al alzar su espada en busca de esperanza, justicia y paz para su planeta.
En definitiva, He-Man y los Masters del Universo resulta un puro divertimento, ya que se erige como un filme entretenido y espectacular, que sin duda conectará con todos los públicos, especialmente con quienes tuvieron un vínculo con He-Man en su infancia. Todo ello a la par que despierta sonrisas, risas y nostalgia antes, durante y después del visionado.
Firma: Rocío Montuenga
Adam, un niño de diez años, llega a la Tierra tras un misterioso viaje desde Eternia acompañado de su poderosa espada, el último vínculo con su verdadero origen. Sin embargo, al aterrizar la pierde y se queda sin la única prueba de una identidad que aún desconoce.
Trece años después, el inesperado reencuentro con la espada marca un punto de inflexión y gracias a su amiga Teela, quien lo rescata de la persecución de uno de los secuaces de Skeletor, Adam descubre su verdadera identidad: el joven príncipe de Eternia, hijo del rey Randor. Así pues, regresará a su tierra y allí deberá enfrentarse al despiadado villano de rostro cadavérico, que amenaza con conquistar el planeta y hacerse con todo su poder. Sin embargo, para derrotarlo, Adam tendrá primero que descubrir quién es realmente y aceptar el destino que lo convertirá en He-Man, el héroe más poderoso del Universo.