Xavi Puebla escribe y dirige un filme de corte social sobre la maternidad, la soledad y la situación de vulnerabilidad de tantas mujeres que deben salir adelante lejos de su hogar. Vico Escorcia destaca en el papel protagonista.
Nayeli es una joven mexicana que lleva dos años y medio en Barcelona y trabaja como empleada del hogar en dos casas. Gran parte de lo que gana lo envía a Puebla para que Arturo, su pareja, lo invierta en el negocio que ambos proyectan poner en marcha. La promesa era quedarse dos años y regresar, pero el tiempo pasa y ella empieza a sentir el peso de la distancia. Cuando recibe una noticia inesperada, deberá tomar una decisión que pondrá en juego su futuro y la obligará a replantearse cómo continuar con su vida.
Bajo esta premisa, Xavi Puebla escribe y dirige un filme de corte social muy vinculado a la realidad de la Barcelona actual: la de miles de inmigrantes, especialmente mujeres, que llegan con la esperanza de encontrar una vida más digna o de ganar dinero para enviarlo a sus seres queridos y que, sin embargo, descubren que la realidad es mucho más compleja de lo que imaginaban. Femení, singular cuenta la historia de una extranjera, pero pone especialmente el foco en la mujer y en cómo la soledad puede acechar incluso en medio de una gran ciudad cuando no existen vínculos con quienes la habitan.
Uno de los grandes aciertos del filme es precisamente la concepción de la propuesta y su plasmación estética. La puesta en escena está cuidada hasta el mínimo detalle: no sobra una palabra, una mirada, una localización, un plano o un encuadre; tampoco una canción o un silencio. Todo parece estar colocado en su sitio y contribuye a construir el mundo interior de Nayeli. A ello se suma un reparto que cumple con creces. Destaca Vico Escorcia, que compone una protagonista sensible, delicada y contenida, especialmente convincente en su relación con los niños. Nora Navas, por su parte, encarna con solvencia a una mujer exigente y en apariencia frívola, pero también cercana y humana.
Sin embargo, Femení, singular se queda algo lejos de desplegar todo su potencial. Aunque suceden acontecimientos, el guion avanza de manera demasiado lineal y carece de giros capaces de romper la planitud y la monotonía. Pasan cosas, pero no pasa nada. Y esa falta de progresión dramática termina lastrando el interés. De forma similar, la excesiva contención de la protagonista puede resultar forzada. Es cierto que esta elección tiene sentido para transmitir su vulnerabilidad y su dificultad para expresar lo que vive, pero quizá el espectador agradecería una mayor tensión, algún momento de enfado o desahogo ante las adversidades que va atravesando.
En suma, queda un título solvente que invita a reflexionar sobre la maternidad, la soledad y la situación de vulnerabilidad de tantas mujeres que deben salir adelante lejos de su hogar y enfrentarse a una sociedad que, en ocasiones, les pone límites y las trata injustamente. Asimismo, es una historia que enfatiza la importancia de los vínculos cuando uno se encuentra lejos de casa y cómo la maternidad puede convertirse en un lazo para siempre.
Firma: Rocío Montuenga
Nayeli, una joven mexicana que trabaja como empleada doméstica en Barcelona, se enfrenta a numerosas desventuras cuando su vida da un giro inesperado. En medio de la adversidad, deberá salir adelante sola, rodeada de desconocidos y sin apenas vínculos ni protección.