Esta comedia entretenida aborda el tema económico desde una perspectiva histórica. Con un reparto solvente y una estética lograda, se alarga en exceso y termina diluyendo su interés entre múltiples subtramas y secundarios.
Ambientada en la reunificación alemana, Este/oeste parte de un curioso episodio real para armar un relato sobre el cambio de una sociedad que, de repente, debe adaptarse a un nuevo sistema. El descubrimiento de millones de marcos de la antigua Alemania del Este a punto de perder su valor conduce a un grupo de vecinos a idear un plan para convertirlos en bienes y dinero occidental. Desde esta premisa, el filme aborda, en tono de comedia y suspense, el choque entre dos formas de entender la vida, la inflación, la circulación de dinero pseudo-ilegal y las consecuencias de la irrupción del consumismo en una sociedad que acaba de dejar atrás décadas de división.
Natja Brunckhorst, en su segundo largometraje como directora y guionista, apuesta por una historia coral amable, con algunos pasajes especialmente logrados en los pasillos y cámaras del búnker donde se almacenan los millones de billetes. La cinta funciona cuando explota las posibilidades de esta situación insólita y muestra cómo la oportunidad de enriquecerse va poniendo a prueba la solidaridad y la moralidad de los vecinos. Sin embargo, la narración pierde fuerza al intentar abarcar demasiadas tramas y personajes, especialmente un triángulo amoroso que no termina de adquirir el peso emocional que pretende, y por un ritmo demasiado lento que acaba alargando innecesariamente la crónica.
En esta línea, y aunque cuenta con un reparto solvente –destaca especialmente Sandra Hüller como protagonista–, varios de los secundarios quedan desdibujados y algunas situaciones resultan repetitivas y pesadas. También falta un pulso narrativo más firme que permita equilibrar con mayor acierto el humor, el suspense y el trasfondo histórico. La película parte de un supuesto con muchas posibilidades, pero no siempre sabe sacarles partido y termina diluyendo parte de su interés entre subtramas que aportan poco al conjunto.
En suma, Este/oeste se erige como una propuesta entretenida y de cierto encanto, que se aproxima al tema económico desde una perspectiva histórica y cómica, lo que la convierte en una obra original. Los colores, asimismo, están muy logrados, con una combinación de azul celeste, rojo pasión y amarillo que podría remitir a los tres colores primarios y simbolizar, quizá, la recuperación de la esperanza tras años marcados por una Alemania oscura. Más que por la fuerza de su argumento, destaca por la interesante mirada a un pueblo que descubre las ventajas, pero también los riesgos, de una libertad que puede transformar la solidaridad colectiva en ambición personal.
Firma: Rocío Montuenga
Verano de 1990, en plena reunificación alemana. Un grupo de amigos de la antigua Alemania del Este descubre millones de marcos de la RDA (República Democrática Alemana, la Alemania del Este) a punto de perder todo su valor. Aprovechando un vacío legal, idean un plan para convertir el dinero en bienes y marcos occidentales antes de que sea demasiado tarde.