Cronos reconstruye la tragedia del atentado yihadista que tuvo lugar en Las Ramblas de Barcelona. Fernando González Molina dirige un filme duro pero necesario, de gran realismo y mirada casi documental, con un Enric Auquer sobresaliente al frente del reparto.
En Cronos, Fernando González Molina presenta una película dura, realista y muy bien ejecutada que narra las horas posteriores al atentado de Las Ramblas del 17 de agosto de 2017 con un tono claramente documental y periodístico. El filme destila ese afán por contar hechos verídicos de la forma más fiel posible y, para ello, se sirve de las voces de testimonios y de terceras personas que vivieron aquellos días en su propia piel. Junto a Alberto Marini, coguionista de El 47, González Molina forma un tándem ideal, pues el guion de Marini constituye una auténtica joya en este sentido: narrar con fidelidad unos hechos tan complejos y dolorosos. De ahí que se ofrezcan detalles de horas, minutos, localizaciones e historias que se van entrelazando a lo largo de la trama. Y de este modo, guionista y director consiguen un doble objetivo: por un lado, que el espectador se sumerja de lleno en la historia y la viva prácticamente en tiempo real; por otro lado, que el relato resulte verosímil sin caer en el dramatismo fácil y contando los hechos desde la información y la reconstrucción de las piezas.
En esta línea, y conectando con este último punto, Cronos toca la fibra sensible pero sin sucumbir a la sensiblería fácil ni a la exageración melodramática. Apenas muestra a los heridos y evita recrearse en las escenas más impactantes a nivel de violencia. Y eso es todo un acierto que casa con esa mirada periodística y respetuosa con las víctimas y sus familias, porque la película no deja de ser un homenaje a ellas: un recuerdo de aquellas horas en las que policías, sanitarios y autoridades civiles lo dieron todo para salvar vidas, proteger a los ciudadanos y dar con los yihadistas.
No obstante, el filme no se limita a reconstruir aquellos días, sino que también se sumerge en el complejo clima político en el que tuvo lugar. Las tensiones entre la Generalitat y el Gobierno de España, así como las dificultades de coordinación entre las distintas autoridades y cuerpos de seguridad, forman parte de este cuadro marcado por la convulsión. Sin convertir la cinta en un alegato político ni cargar las tintas hacia un lado u otro, Fernando González Molina introduce estas fricciones como un elemento más de la realidad que rodeó al atentado. Pero no es, ni mucho menos, el eje de Cronos, sino el marco contextual en el que se desarrollaron los acontecimientos.
En Cronos el tiempo corre y los sospechosos no son fáciles de localizar, de modo que el ritmo de la trama resulta vertiginoso y se aprecia una estructura narrativa muy bien aquilatada. Las distintas tramas se hilvanan con armonía: la persecución de los implicados, la labor de los policías y los sanitarios, el papel de las autoridades, los comunicados oficiales difundidos en tiempo real, las ruedas de prensa y, también, la relación entre una agente y la madre de uno de los terroristas, procedente de Ripoll, localidad de origen de varios de los implicados.
Asimismo, otro de los puntos a favor es el elenco. Rostros como los de Diana Gómez, Mónica López, Pablo Derqui o Israel Elejalde dibujan un cuadro completo de personajes que tienen fuerza y carisma, pero es, sin duda, Enric Auquer quien se lleva la palma como el jefe de los policías. El actor realiza un trabajo sobresaliente, que destila una autenticidad llena de credibilidad en cada una de sus reacciones. Actúa y sufre, pero sabe mantener la sangre fría y la cabeza en una situación altamente desestabilizadora a nivel emocional. Pone orden dentro del caos, organiza, coordina y toma decisiones, y todo ello lo hace con expresividad, pero también con miradas, silencios y lágrimas que lo dicen todo sin decir nada.
En suma, Cronos se erige como una producción dura pero necesaria que recuerda que, detrás de los titulares, quedaron 16 vidas truncadas, más de 300 personas heridas y muchas familias marcadas para siempre.
Firma: Rocío Montuenga
Basada en testimonios reales de algunos de sus protagonistas, Cronos reconstruye hecho por hecho la operación policial que se desplegó en Barcelona la tarde del 17 de agosto de 2017, unos minutos después de que una furgoneta arrollara a decenas de paseantes en Las Ramblas. Tras el atentado yihadista, que además tuvo un segundo foco en Cambrils y dejó 16 muertos y más de 300 heridos, se sucedieron cuatro intensos días en los que reinaron la angustia, el caos, la incertidumbre, el miedo y la tensión, en una carrera contrarreloj para dar con los terroristas. Un dispositivo que también estuvo atravesado por las tensiones políticas, a flor de piel en aquel momento, entre la Generalitat y el Gobierno de España.