Esta estimulante producción deportiva destaca por su cuidada animación, sus frenéticas escenas atléticas y los valores de fondo. Si bien cae en estereotipos o giros previsibles, deja una correcta propuesta familiar.
Sony vuelve con una estimulante propuesta de animación para el amplio público. Con los creadores de Spider-man: un nuevo universo y Las guerreras k-pop -película que acabó vendiendo a Netflix-, Como cabras nos traslada a un mundo de animales antropomórficos, similar al Zootrópolis de Disney, en el que el rugebol, una especie de baloncesto en canchas y condiciones extremas (con pantanos, pistas de hielo, barrancos, suelos volcánicos…), es un fenómeno de masas.
A través de Will Harris, una cabra que se convierte en el primer animal pequeño en entrar en un equipo profesional de rugebol (Los Pinchos), la película lleva al espectador a través de una historia de soñadores, en la que se abanderan valores esenciales como el trabajo en equipo y el espíritu de superación. Una coming of age deportiva con una mezcla, correctamente llevada, de drama, acción frenética y gags cómicos para entretener a toda la familia (si bien algunos pueden resultar, en su subtexto, para un público más adolescente o adulto). Asimismo, el papel de las redes sociales y las pantallas cobra especial relevancia, aunque finalmente deriva hacia un enfoque centrado en la concienciación positiva y en la advertencia sobre los riesgos de su adicción.
A nivel argumental, Como cabras no plantea ninguna novedad y cae en cierta previsibilidad, incluso en el uso de algunos estereotipos en sus personajes secundarios. Esto se ve equilibrado por un ritmo dinámico, un montaje bastante picado, movimientos de cámara inmersivos y una animación estimulante, colorida y trazada al detalle. Eso sí, en ocasiones puede resultar visualmente cargante para el público más pequeño.
En última instancia, la cinta se acaba alargando un poco y un recorte de metraje hubiera redondeado el visionado. No obstante, deja una buena propuesta de entretenimiento con la que pasar un buen rato y sacar reflexiones de provecho. Además, para aquellos amantes del baloncesto o de las producciones deportivas, es una elección apasionante para ver en pantalla grande y dejarse seducir por sus secuencias de partidos.
Firma: Yoel González
Will Harris es una pequeña cabra que desde niño ha soñado con convertirse en un jugador profesional de rugebol y conocer a su ídolaJett Fillmore. A pesar de que el deporte destaca por su intensidad, su agresividad y por contar con los animales más grandes, feroces y rápidos del mundo, Will no se da por vencido.
Tras una disputa con el jugador del momento, Mane Attraction, la joven cabra se hace viral y su equipo favorito, Los Pinchos, que se encuentra en horas bajas, decide contratarlo como el sexto jugador de su plantilla. En ese momento, todo está a punto de cambiar para Will.