Buenos principios

Crítica Buenos principios

Análisis

Yvan Attal presenta una propuesta muy conectada con los deterroteros contemporáneos de muchas familias. Nada original en las formas, su sinceridad desoladora es su punto más destacable.


Yvan Attal es un personaje interesante. Nacido en Israel y afincado en Francia, ha desarrollado una prolífica carrera como actor a la que, en los últimos años y con la llegada de la madurez, ha añadido trabajos como guionista o director. Sorprendió en 2017 con la realización de Una razón brillante, film que excedía el tópico profesor-alumno abriendo una necesaria reflexión acerca del poder de la palabra, de la verdad como base de cualquier debate y de una verdadera tolerancia.

Con el trabajo que ahora presenta, en el que adapta una novela de John Fante, pretende dar un salto de calidad haciendo una obra más personal, introspectiva y madura, tanto en la forma como en el fondo.

En un primer momento del visionado, el producto resulta fallido. Poco innovador en los recursos (la división en los capítulos, por ejemplo), reiterativo en el tema de la crisis personal, familiar y profesional de los cincuenta y exasperante ante el desfile de personajes indocumentados e inmaduros que no provocan la menor empatía en un público medianamente estable.

Es difícil no desesperarse ante los cuatro hijos del matrimonio de Henri y Cecile, a cada cual más mimado y descerebrado y, más aún, ante la conducta de los padres hacia ellos que oscila entre lo apático y lo errático. Y aún así, resulta más difícil aún criticar negativamente Buenos principios.

Analizando esta imposibilidad, la que suscribe llega a la conclusión de que es una película francamente sincera. Y esa sinceridad, ese desesperado intento por dar encanto fílmico a un desvarío familiar que afecta a demasiada gente en esa sociedad nuestra, hace que se oculten las carencias y la poca originalidad de Attal.

Esta honestidad salva el largometraje. Ahora lo que nos hace falta es quien nos salve, con propuestas eficaces, de esta desoladora situación social, gris y gélida como la lluviosa Biarrtiz que aparece en el film. Pero esa función, no es necesariamente, tarea exclusiva del cine.

Firma: Esther Rodríguez

ficha técnica

Director: Yvan Attal

Guionistas: Yaël Langmann, Yvan Attal

Intérpretes: Adèle Wismes, Ben Attal, Charlotte Gainsbourg, Eric Ruf, Pablo Venzal, Pascale Arbillot, Sébastien Thiery, Yvan Attal

Género: Comedia

País: Francia

Fecha estreno: 15/11/2019

Lenguaje: Vulgar

Público

+18 años

Valoración

Contenido

Humor

Acción

Violencia

Sexo

Henri Mohen escribió un best-seller hace 25 años, pero desde entonces lo único que ha creado han sido malas novelas y peores guiones para el cine. La reciente muerte de su perro le provoca una crisis por la que culpa a su mujer y a sus cuatro hijos, adultos malcriados, de impedirle realizarse como hombre y como escritor.

Título original: Mon chien stupide

País: Francia

Duración: 106'

Fecha producción: 2019

Distribuidora: Bteam Pictures

Color: Color

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