Pierre Coffin traslada a los minions hasta el Hollywood de los años veinte para fusionar el divertimento con una oda al cine. Aunque la propuesta decae en sus últimos compases, deja un sabor agradable para entretener a los más pequeños.
Después de su primera aparición en Gru, mi villano favorito (2010), los minions se han convertido en personajes cruciales para la franquicia hasta conseguir hacerse un hueco con sus propias producciones. Pierre Coffin, director de las tres primeras películas de Gru y del film sobre los inicios de los simpáticos seres amarillos, vuelve ahora con Minions & Monsters, una excusa para seguir expandiendo su universo. En este caso, por eso, James, Henry y Ed recogen el relevo del trío formado por los míticos Bob, Kevin y Stuart para buscar nuevas dinámicas acordes con la inédita aventura.
Aquí el mundo de Hollywood se fusiona con el carismático y extravagante carácter de los minions, quienes se dividen en dos grupos con sendas tramas entrelazadas. Por un lado, están aquellos que continúan con su búsqueda del villano al que servir; por otro lado, se configura un trío de “disidentes” que, liderados por James, buscan rodar una película. De esta manera, Coffin se lanza a un ejercicio de metacine que resulta, sobre todo en sus primeros actos, refrescante e ingenioso.
Los cameos y los constantes guiños cinematográficos, tanto a películas míticas como a personalidades reconocibles de la industria, se suceden desenfrenadamente, algo que hará las delicias de los cinéfilos. Eso sí, todas ellas se hilan de forma accesible para permitir que quienes no los identifiquen, sobre todo el público infantil, pueda seguir disfrutando del visionado y de un rato entretenido.
Minions & Monsters propone una historia óptima para el verano de los más pequeños, con el humor desvergonzado y torpe que representa a sus personajes, mucha acción y valores encomiables como el de la amistad. Aunque argumentalmente se va enrevesando un poco, decae en la parte final y puede contener alguna escena de humor más vulgar, en general mantiene un tono amigable y se erige como una propuesta correcta.
Firma: Yoel González
En los años veinte, hubo un grupo de Minions que, liderados por el soñador y creativo James, conquistaron Hollywood tras años de intentos por encontrar, en vano, a un villano al que servir. Esta es la historia que vivieron en la meca del cine, de sus altibajos, los monstruos que liberaron y cómo, una vez más, tuvieron que unir fuerzas para salvar al mundo del caos desatado.