Quiero comerme tu páncreas

Crítica Quiero comerme tu páncreas

Análisis

Tierna animación japonesa acerca de la amistad entre una joven extrovertida y un compañero de clase extremadamente tímido, con pensamientos sobre la enfermedad y el significado de estar vivo.


Adaptada de la novela de Yoru Sumino, la cinta lleva un título que puede inducir a confusión pero que encuentra su explicación en la enfermedad de la protagonista.

Esta animación japonesa ambienta su historia en paisajes orientales y típicos del manga. Abundan los cerezos, los colores pastel y las flores caídas en un dibujo bonito y sin excesos. Combina partes de vídeo con imágenes estáticas, aunque eso no entorpece el ritmo ya que las conversaciones nunca se interrumpen.

Existen muchas películas sobre los últimos días ante una enfermedad terminal. No obstante, esta no hace especial hincapié en la tragedia. Asimismo tampoco se ofrecen profundas reflexiones acerca del sentido del sufrimiento ni se enfoca de manera triste. Al contrario, el tono general es optimista. Tanto, que incluso Sakura, con su páncreas a punto de dejar de funcionar, puede resultar una chica demasiado habladora, activa y quizá un poco molesta.

Sin embargo, la calidez de su carácter y su buen corazón cautivarán al espectador desde el principio. La joven, sobreponiéndose a sus circunstancias, decide vivir la cotidianeidad de sus últimos días y hacer felices a los demás. Por ello, el largometraje parece más una oda a la amistad que una historia de dolor. Sakura se propondrá ayudar a su introvertido compañero de clase a interesarse por los demás y a descubrir el cariño y la lealtad. A la vez, compartirá con él sus pensamientos acerca de lo que significa para ella estar viva o la felicidad que le produce tener un amigo.

Cabe mencionar también que el film cuenta con algunas escenas que pueden incomodar o parecer fuera de lugar y que solo encuentran justificación en la necesidad de una adolescente con poca esperanza de vida de experimentar lo prohibido. De todas maneras, eso se plasma en diálogos sugerentes que el tímido protagonista suele cortar con su indiferencia.

La simpatía de Sakura, la evolución de su nuevo amigo, las ganas de vivir y las anécdotas divertidas casi hacen olvidar al público que la protagonista está enferma. En su conjunto, hacen que Quiero comerme tu páncreas, a pesar de tratar un tema duro, deje un buen sabor de boca.

Firma: Patricia Amat

ficha técnica

Director: Shin'ichirô Ushijima

Guionistas: Shin'ichirô Ushijima, Yoru Sumino

Intérpretes: Fujii Yukiyo, Takasugi Mahiro, Uchida Yuuma

Género: Animación, Drama, Romántica

País: Japón

Fecha estreno: 12/04/2019

Lenguaje: Coloquial

Público

+12 años

Valoración

Contenido

Humor

Acción

Violencia

Sexo

Sakura es una chica de bachillerato con una enfermedad de páncreas terminal. Durante una visita al hospital, un compañero de clase encuentra por casualidad su diario. Sakura decide contarle el secreto que solo conoce su familia: pronto morirá. Así, la estudiante encuentra a alguien con quien poder vivir cotidianamente sus últimos días pero, a la vez, con quien compartir sus miedos e inquietudes.

Título original: Kimi no suizô o tabetai

País: Japón

Duración: 108'

Fecha producción: 2018

Distribuidora: Selecta Visión

Color: Color

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